UMI

El fabricante surcoreano Samsung, actual líder de la fabricación de smartphones, protagoniza en ocasiones la cara y la cruz en cuanto a las actualizaciones de sus dispositivos Android. Si bien hace algunas semanas conocíamos la intención de la empresa oriental de actualizar a Android 4.2.2 a su exitoso Samsung Galaxy S2, terminal que fue superventas de 2011, hoy sabemos que el Samsung Galaxy Mini 2, terminal de gama baja presentado el pasado año 2012, no conocerá una actualización, al menos oficial, a la versión de Android que vio la luz poco después de la fabricación del propio teléfono, Jelly Bean.

El terminal había quedado incluido en un listado que Samsung entregó a los medios y que reflejaba los dispositivos de la marca que se actualizarían a dicha versión de Android, pero Samsung España ha confirmado a través de su twitter oficial que dicha actualización no se producirá.

Samsung Galaxy Mini 2 tweet Samsung España

En el tweet en respuesta al usuario @eedd124_ que ha confirmado la cancelación de dicha actualización, prevista en su momento, se alega que no se puede asegurar la mejor experiencia de uso con el dispositivo una vez se abandone Ice Cream Sandwich en pos de Jelly Bean. No es la primera vez que esto ocurre con terminales de gama baja, debido principalmente a las limitaciones de hardware y a los requerimientos de las capas propietarias de los distintos fabricantes, barrera insalvable para que la actualización se produzca.

Recordemos que el Samsung Galaxy Mini 2 es un dispositivo que porta un procesador mononúcleo a 800 MHz y 512 Mb de RAM con un almacenamiento interno de 4 Gb ampliable mediante microSD y una batería de 1300 mAh. El procesador y la RAM suponen, de antemano, un problema para dicha actualización aunque si se confirman los rumores para el futuro Key Lime Pie, que podría correr en dispositivos con únicamente esa cantidad de RAM, podría haber una segunda oportunidad para el smartphone, en el caso de que Samsung lo reconsiderase.

Samsung Galaxy Mini 2

Como hemos comentado, no es la primera vez que Samsung incurre en un hecho de estas características, el hecho de descartar una actualización relativamente sencilla para un terminal bastante reciente. HTC ya marcó un deadline bastante agresivo en cuanto a sus actualizaciones, ganándose así la enemistad de gran parte de los usuarios que consumían sus productos y cerrándose las puertas antes futuros nuevos usuarios, así que nos planteamos si no sería más productivo para las empresas fabricantes de smartphones liberar ROMs de stock, prescindiendo de sus capas propietarias, una vez que pase cierto tiempo y dichos launchers lastren las propias actualizaciones.

Así ganaríamos todos, los usuarios al poder obtener actualizaciones aún prescindiendo de los servicios del propio fabricante, y los desarrolladores al poder seguir trabajando sobre ROMs de stock para sus ROMs. Algo muy interesante para terminales como el Samsung Galaxy Mini 2 que han tenido bastante buena aceptación.

Fuente Twitter Samsung

2 comentarios

Deja una respuesta