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Que los asiáticos están despertando es algo que venimos diciendo por estos lares desde hace ya bastantes años. Y, visto lo visto estos días en el Mobile World Congress de Barcelona que finaliza el próximo día 28, seguiremos haciendo las mismas afirmaciones.

Después de la presentación oficial de ZTE, pocos fueron los minutos que tardamos en hacernos con una unidad del ZTE Grand S con la que, con toda tranquilidad, pudimos analizar y extraer nuestras primeras impresiones y conclusiones atraídos por la expectación que todo el mundo había puesto en este terminal.

Siguiendo la moda de fabricar terminales con pantallas de 5 pulgadas, el ZTE tiene unas dimensiones de 142 mm de alto por 69 de ancho y tan solo 6,9 milímetros de grosor, algo que, según el pape,l debería hacer que la sensación al usarlo fuese mejor de lo que ha sido. Grande, muy grande se me antoja el ZTE Grand S, pero claro, hay que tener en cuenta que está a caballo entre Smartphone y tablet.

Tocando el ZTE Grand S

ZTE Grand S

Siguiendo con su pantalla de 5 pulgadas, ésta es Full HD (1080p) y posee una densidad de pixeles de 441 ppi, densidad que, eso si, provoca que la pantalla se vea bastante bien, pero con una saturación de colores algo elevada.

De la tecnología Dolby Digital Surround que incorpora el ZTE Grand Central S poco hemos podido probar por las “condiciones ambientales” del stand, pero lo haremos en cuanto tengamos una unidad de prueba durante unos días.

Referente al hardware, a pesar de tener unas especificaciones que, sobre el papel, prometen mucho, la fluidez con la que se movía el terminal analizado dejó mucho que desear. Corriendo bajo Android 4.1 (Jelly Bean) y con una capa personalizada, a pesar de incorporar una CPU Snapdragon S4 Pro de cuatro núcleos a 1,7 GHz no se movía lo suficientemente fluido como debería. Ya os digo que, quizás, sea más culpa de esa “personalización” que del hardware. Las 16 GB de almacenamiento que incorpora son más que suficientes, pudiéndose ampliar hasta 32 GB más a través del slot microSD.

La respuesta de la cámara es bastante rápida y precisa, y las imágenes resultantes de sus 13 MP con autofocus son, simplemente, aceptables. Quizás el punto más flojo en el apartado de cámaras sea la cámara frontal, con tan solo 2 MP y que , en las condiciones del stand donde había bastante iluminación, no dio demasiados buenos resultados.

Vídeo

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Colores

Si algo en algo hay que quitarse el sombrero frente a ZTE es por su atrevimiento a fabricar un Smartphone de 5 pulgadas en varios colores, algo que las grandes (y conservadoras) no se han atrevido a hacer. Salir del blanco y del negro es algo necesario, ¿cuántas chicas están personalizando sus Smartphones en color rosa? Nos gusten o no, era algo totalmente necesario y con un nicho en el mercado más amplio de lo que las “grandes” parecen ver. O, ¿esperarán a que el iPhone salga en colores para, corriendo, hacer lo mismo?

Conclusiones

En resumen y, eso sí, tras probarlo tan sólo durante 40 minutos, puedo afirmar que las expectativas de este terminal eran demasiado altas para el resultado que ha tenido, siempre a falta de probar durante más tiempo seguido y en otras condiciones. Pero, en definitiva, lo que importa es que ZTE está, cada vez más, luchando por hacerse un hueco entre los grandes y, poco a poco, lo irá consiguiendo si corrige los “pequeños” defectos que ahora mismo tiene.

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