UMI
Análisis:
Robert P.

Reviewed by:
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4
On ene 8, 2013
Last modified:ene 8, 2013

Summary:

No cabe duda de que mantener el software actualizado aporta múltiples ventajas, pero, ¿realmente compensa tener la última versión de Android?

Cuando apenas hace unos minutos que ha sido publicada la actualización a la última versión de Android, o se ha filtrado una versión beta del port de algún fabricante, los foros especializados bullen con el frenético esfuerzo de los cocineros por ser los primeros en incluir las novedades en sus correspondientes ROMs que, dependiendo de la popularidad de ésta, será flaseada con mayor o menor celeridad por los avispados usuarios, siempre atentos a la publicación de una nueva release, sea estable o nightly.

Resulta evidente que actualizar la versión del software de un dispositivo Android aporta múltiples ventajas a los usuarios, tales como acceder a nuevas aplicaciones y funcionalidades, mejoras de rendimiento, optimizaciones y, sobretodo, a los últimos parches de seguridad.

Sin embargo, la actualización compulsiva puede acarrear más de un problema, por lo que conviene actualizar sólo cuando estamos seguros de que las ventajas de actualizar superan a los inconvenientes de quedarnos en la versión actual.

Captura de pantalla de un dispositivo a punto de ser actualizado

De hecho, seguramente todos recordaréis que la última versión de Android incluía inicialmente un bug por el que no se mostraba el mes de diciembre en los aniversarios de nuestros contactos.

De igual manera, los famosos leaks de los fabricantes de hardware suelen estar plagados de errores y no pocos usuarios piensan que son una forma sencilla y barata de obtener beta testers para sus productos.

Pero el problema de las actualizaciones compulsivas no afecta únicamente al software, sino que puede ir más lejos y afectar incluso al hardware de nuestros dispositivos.

De hecho, algunos fabricantes aprovechan las actualizaciones para incluir mejoras en los bootloaders o en el control del root que pueden derivar en una imposibilidad real de desbloquearlos sin acudir a las siempre engorrosas regresiones de versión.

Asimismo, utilidades como la grabación de llamadas, que funcionaban más o menos correctamente en versiones antiguas de Android, se muestran prácticamente inoperativas a partir de Ice Cream Sandwitch, por no hablar del terrible bug que afecta a los kernels de algunos modelos de Samsung (tales como el Galaxy Note) y que impide realizar un wipe de la partición de datos desde el recovery.

Pantalla de configuración de la tienda de Google, que permite la actualización automática de apps

En cuanto a las actualizaciones de las aplicaciones, no son pocas las ocasiones en que un editor debe publicar varias actualizaciones consecutivas para poder corregir un bug de última hora.

En definitiva, actualizaciones sí pero con cuidado y siempre con garantías de poder regresar a la versión anterior.




Ingeniero en Informática por la Universidad Politécnica de Cataluña. Programador en perl, php, c++, Java,... Desarrollador reconocido del foro XDA-Developers. Usuario Android desde 2009, y actualmente también desarrollador de utilidades y ROMs para ese sistema. Mi primer smartphone fue un Qtek-S100, en 2005, y desde entonces ando buscando el dispositivo perfecto. Si no fuera por la crisis cambiaría de móvil varias veces al día :)

1 comentario

  1. A mi me pasó que, luego de actualizar mi S3 a la última versión disponible, el editor de videos dejó de funcionar.

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