Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

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Con la cantidad de aparatos electrónicos y electrodomésticos que fabrica Samsung muchos le achacan esa falta de especificación cuando critican al fabricante en el terreno de los teléfonos móviles, acusándole de ser excesivamente promiscuo. Pero claro, esa diversificación también le permite llevar su experiencia con los smartphones a otros terrenos, como a los frigoríficos, las lavadoras o a las cámaras. ¿Casan un móvil y otro aparato totalmente diferente? Pues, como vamos a ver hoy con la Samsung Galaxy Camera que tenemos en la mesa de disección, el experimento funciona realmente bien, obteniendo un producto soberbio en la mayor parte de los sentidos. Con objeciones, como no podía ser de otra manera, pero sin que estos inconvenientes empañen la satisfacción general con este dispositivo de fotografía. Por ello, nuestra valoración es muy buena, aunque no vamos a adelantar acontecimientos antes de proceder con las conclusiones. ¿Queréis saber cómo se ha comportado los Samsung Galaxy Camera en nuestra review y análisis a fondo? Pues aquí la tenéis, en todo su esplendor.

¿Cámara y móvil o móvil y cámara? Resulta muy difícil discernir cuál es el aspecto dominante en esta simbiosis ya que, a excepción de las llamadas, la Samsung Galaxy Camera es un smartphone en sí misma, con una calidad fotográfica impresionante que, podríamos decir, es la que desearía tener cualquier móvil. No muy apta para fotógrafos profesionales debido a su espíritu más lúdico, aunque con herramientas que potencian la experiencia fotográfica amateur, con un punto a destacar sobre el resto: su zoom óptico de 21 aumentos. Fotografiar con la Samsung Galaxy Camera es una delicia, pero también tiene otros aspectos a destacar. Que son los que siguen.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

La Samsung Galaxy Camera por fuera

Las formas de su diseño no dejan lugar a dudas, al menos por delante: la Samsung Galaxy Camera posee las líneas de una cámara compacta, con el objetivo desplegable en el centro y una empuñadura con tacto de goma en el costado que aporta un agarre cómodo a la hora de fotografiar, con un acceso al disparador y a la palanca de zoom suficientemente cómodo para el dedo índice de la mano derecha. El otro botón físico de la cámara es el de encendido, situado en la parte superior de la Samsung Galaxy Camera, siendo este algo pequeño y, por ello, un poco difícil de encontrar sin tener práctica, con la desventaja que supone para las fotografías rápidas.

Muchos de quejan de que Samsung apuesta en exceso por el plástico en sus dispositivos. Pues bien, el cuerpo de la Samsung Galaxy Camera es enteramente de metal, teniendo líneas recetas para lo que es en sí el armazón de la cámara con el encaste del objetivo también en metal y con un diseño de círculos concéntricos que destaca agradablemente sobre la parte delantera, siendo una cámara compacta de buena envergadura y, también, no demasiado ligera. Aunque las dimensiones de la pantalla posterior seguro que ayudan al tamaño final del aparato, enclavándose aquí la parte más puramente smartphone: un panel Super LCD de 4.8 pulgadas, muy similar al del Samsung Galaxy S3 en tamaño y resolución: 1280X720 píxeles. Con una muy buena respuesta al toque.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

Como hemos visto, el diseño de la Samsung Galaxy Camera se centra en favorecer el lado más fotográfico, ofreciendo una ergonomía más propia de una cámara que de un teléfono móvil. Ahora bien: Samsung ha pensado en el uso puramente como smartphone colocando y moldeando el espacio entre la empuñadura y el objetivo para que la mano pueda colocarse aquí de forma bastante natural permitiendo su uso como teléfono, apoyado en una extremidad mientras la interfaz se maneja con la otra. Y esto resulta mucho más cómodo de lo que pudiera parecer en un principio, teniendo “casi” una sensación propia de teléfono móvil. Es evidente que el grosor y el peso no son los más adecuados, pero tampoco podemos decir que el diseño de la Samsung Galaxy Camera enturbie el uso de la pantalla táctil, por lo que podríamos recomendarla como móvil. ¿Queréis un smartphone con una buena cámara y no llamáis habitualmente por teléfono? Este gadget es para vosotros.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

Nos entusiasma la idea de la Samsung Galaxy Camera, pensamos que el fabricante ha dado con la clave en la unión de dos dispositivos tan diferentes que acaban funcionando tan bien en conjunción. Como hemos dicho, quizá peque de simpleza para el usuario más profesional, abulte mucho como compacta y no sea excesivamente manejable como teléfono móvil. Pero, si lo juntamos todo, tenemos a un todo en uno redondo. Y las funciones móviles le sientan tan bien a la toma de fotografías como a las posibilidades de retoque, comprobándolo a conciencia a continuación.

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La Samsung Galaxy Camera por dentro

Ya hemos visto que por fuera se desenvuelve bien, pero ahora toca mirarla con lupa por dentro. Tanto a nivel de hardware como de software, averiguando cómo Samsung ha solucionado la convergencia de una cámara a móvil. Y lo cierto es que nos reiteramos en la observación de que este terminal funciona excelentemente como teléfono, ya que posee todas las funciones que actualmente tiene cualquier smartphone. Redes sociales, mensajería instantánea, llamadas VoIP por Skype y similares, juegos de alta calidad en 3D y cualquier tipo de aplicación que se pueda descargar de la Google Play Store. Es cierto que no descargan todas, pero simplemente es por limitaciones de modelo que, en la práctica, no existen. Evidentemente, la Samsung Galaxy camera posee zócalo para SIM guardando compatibilidad con redes móviles además de WiFi, teniendo Bluetooth y GPS. Esto significa que tendremos cubierto todo el plano habitual de conexiones, geolocalizando las fotos automáticamente y pudiendo compartirlas desde cualquier parte.

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Dentro del aspecto fundamental de cualquier smartphone, que no es otro que la pantalla, esta se sitúa en las 4.8 pulgadas de diagonal con 1280X720 píxeles de resolución, con gran calidad en la muestra de colores, buen contraste y un brillo que, quizá, no posea la intensidad más deseable, aunque resulta suficiente en la mayor parte de las ocasiones. El problema es que, al carecer de visor, deberemos de centrar y visualizar lo que captura el objetivo a través de la propia pantalla, siendo algo difícil fotografiar bajo la luz del sol. Además de otro “pequeño” punto negativo: este dispositivo no posee sensor de luz ambiental, por lo que el control del brillo tendremos que ajustarlo nosotros. Estando suficientemente accesible en la barra de notificaciones, junto con el resto de conectores tan habituales de TouchWiz.

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Una cantidad algo justa de RAM (1 GB) teniendo en cuenta la evolución de la gama alta junto a otros más que justos 4 GB de almacenamiento interno, teniendo zócalo de expansión por SD Card micro. Esto es algo anecdótico en una cámara de fotos ya que lo más normal es que se utilicen SD Cards normales, con mejores velocidades de lectura y escritura y, normalmente, más económicas. Al ser un móvil, se nos quedará muy justo el espacio interno, debiendo de tener en cuenta que las aplicaciones siempre se instalarán primero en esta zona de la memoria, por más que después podamos mover algunas a la SD. Y junto a esta capacidad algo justa de memoria se encuentra en la misma línea la batería que, con 1650 mAh, se descarga con demasiada celeridad. Así, tendremos en torno a 5 horas de autonomía lanzando fotos casi continuas, con 8 o 9 horas de uso moderado y alrededor de un día si apenas la usamos, manteniendo alguna notificación de red. La Samsung Galaxy Camera posee una trampilla inferior bajo la que se encuentra dicha batería, sujeta con una palanca abatible, y la SD Card micro, teniendo acceso al conector de micro HDMI. Este posee una pequeña lengüeta para dejar paso al conector sin soltar la trampilla completamente, teniendo el conector USB para la carga y transferencia de fotos en el costado y bajo otra lengüeta. Como es obvio, podremos visualizar nuestras capturas en la tele vía HDMI, aunque también tendremos la opción de hacerlo vía AllShare.

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En cuestión de interfaz, encontramos aquí a una vieja conocida: TouchWiz. Aunque adaptada a las necesidades de la cámara, como ocurre en el Samsung Galaxy Note 2 con el uso del S Pen. Así, vemos que los escritorios se distribuyen de igual manera permitiendo el uso de la cámara en horizontal y vertical adaptándose la interfaz a la posición teniendo algo siempre destacado: el acceso directo a la aplicación de cámara. Esta siempre se mantendrá en primer plano permitiendo un acceso rápido a lo más importante, aunque también podremos fotografiar de una manera mucho más rápida: apretando el disparador con la pantalla encendida, saltando automáticamente el modo de cámara. Por contra, no podremos hacer lo mismo con la pantalla apagada, necesitando encender primero la cámara con su botón de Power.

El resto de funciones de la interfaz es idéntico a las del resto de terminales de Samsung, por lo que no os encontraréis extraños utilizando la Samsung Galaxy Cámara. Y lo mejor de tener un móvil dentro de un dispositivo exclusivo para la captura multimedia es que podremos utilizar los programas de edición fotográfica que existen en la Google Play Store, teniendo un abanico de opciones tal que casi no existen límites. Además de que la propia cámara trae software propio de edición, además del acceso a Samsung Apps o, evidentemente, a cualquier APK que le queramos instalar. Y todo con Android Jelly Bean 4.1.2, una versión de sistema relativamente reciente con la que tendremos garantizada la continuidad de todas las funciones durante bastante tiempo.

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A nivel puro y duro de rendimiento, la Samsung Galaxy Camere ofrece una velocidad y fluidez a la altura de los smartphones de alta gama, aunque bien es cierto que tiende a mostrar algunos lags no demasiado continuos que, sin embargo, suelen ser molestos. La velocidad de la apertura del objetivo también es muy alta, plegándose y desplegándose en muy pocos segundos. Y la respuesta al tacto de la pantalla está al mismo nivel, ofreciendo una experiencia más que satisfactoria en el terreno móvil al que está abonada esta cámara (en mayor medida de lo que cualquier usuario puede suponer antes de tenerla entre las manos). Aunque, como cámara compacta que es, lo que más vaya a llamar la atención sea precisamente su capacidad para capturar todo cuanto lo que le rodea, teniendo grandes aptitudes para ello. Como vamos a analizar ahora.

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Tomando fotos con la Samsung Galaxy Camera

Muy bien, todo muy bonito. La Samsung Galaxy Camera ofrece un aspecto muy atractivo que hace referencia a una cámara por delante y a un móvil por detrás, habiéndonos sumergido en lo que da de sí este diseño y en lo que nos puede ofrecer el dispositivo a la hora de usarse como smartphone. Que, como ya hemos visto, se trata de una función mucho mejor de lo que uno podría esperarse para un aparato destinado a la toma de fotografías y, en menor medida, de vídeo. Pero, ¿cómo se comporta realmente en el terreno de la fotografía pura y dura? Pues vayamos con el apartado concreto.

La Samsung Galaxy Camera es una cámara compacta que tiene como objetivo la toma de instantáneas rápidas ajustando la calidad máxima posible de manera automática. No esperemos grandes ajustes manuales ni modos de captura numerosos, pero sí un buen grupo de estos modos bien logrado y apto para cualquiera de las necesidades amateurs. Y recalcamos mucho esto ya que, como suele ser habitual en las cámaras compactas, esta máquina va dirigida a una fotografía más “casual”, pensada para obtener imágenes en buenas condiciones y en pocos segundos. Aspectos en los que se luce el Android que estamos analizando hoy.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

En cuanto a las imágenes obtenidas, podemos decir que la calidad es bastante buena, aunque quizá no todo lo que debería para ser una cámara compacta de 16 megapíxeles de resolución. Quitando el inmenso tamaño de las instantáneas (al que le podremos sacar gran partido si le unimos los 21 aumentos ópticos de su zoom), nos encontraremos con los contornos algo ruidosos si profundizamos en los detalles, con un equilibrio bastante bueno en la representación de los colores y cierta saturación del verde. Por lo general, obtiene resultados algo pobres con baja luz, añadiendo mucho ruido a la imagen; algo que hereda de los sensores móviles más habituales. Pero con un añadido interesante: su flash de Xenon ilumina suficientemente bien todo lo que tenga a pocos metros por delante, siendo el complemento perfecto para las fotos con poca luz. Aunque deberemos de extraerlo manualmente. Y otro punto a tener en cuenta: no funciona el flash con el vídeo.

Aquí tenéis unas muestras tomadas con la Samsung Galaxy Camera. Están reducidas de tamaño para adaptarse a las necesidades de nuestro servidor, pero podéis descargar el pack completo y en sus dimensiones originales desde aquí. Se trata de fotografías tomadas en modo automático, HDR, macro, en modo siluetas y con el zoom al máximo.

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En lo que respecta a la grabación de vídeo, nos encontramos con una calidad de resultados suficientemente buena, teniendo calidad máxima a 1080p y 30 fps pudiendo grabar hasta a 120 fps en 720p, obteniendo con ello una película apta para reproducirse a cámara lenta con suficiente calidad. Con una cantidad muy limitada de ajustes con respecto a la captura de fotografía, tendremos un estabilizador de imagen responsable que ayuda a paliar los movimientos del pulso durante la grabación, con mecanismo de auto enfoque que, por contra, se muestra un poco errático a la hora de enfocar los puntos que tiene delante, recalibrándose en exceso incluso con los primeros planos. Perfecto para realizar grabaciones caseras de calidad, el zoom óptico potencia notablemente sus posibilidades, pudiendo ajustar progresivamente su velocidad con la palanca para obtener acercamientos muy suaves.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

En lo que respecta a la interfaz de la cámara, hemos de decir que tendremos un conjunto de opciones bastante amplio en el terreno más “casual”, aunque quizá algo justo si nos fijamos sólo en el modo “profesional”. Así, tendremos un menú con la opción de añadir geotiquetado, activación por voz o calidad de vídeo, estando el resto de opciones apiladas en forma de modos automáticos con su respectivo icono dentro del apartado “Elegante” de la rueda a la derecha de la pantalla, tras pulsar sobre “Modo“. En esta selección de ajustes creados para los diferentes entornos podremos capturar fotografías en modo HDR, ráfaga, macro, panorámico, nocturno… todo seleccionable con su icono representativo. Estos iconos se colocan en forma de parrilla (situándose de forma muy lenta sobre la pantalla) o en modo de carrusel, algo que también ha incluido el Samsung Galaxy S4. Aparte, tendremos el modo automático, que se encargará de seleccionar por sí mismo los mejores ajustes para las condiciones actuales del entorno. Y es muy preciso y fiable, obteniendo muy buenos resultados. Además del modo automático y del “Elegante“, tendremos el modo “Experto” con el que variar manualmente los diferentes ajustes de captura, teniendo diversos modos ya predefinidos con un selector que recuerda al objetivo de una réflex. No podemos decir que sea excesivamente completo, pero sí que resulta un añadido muy tentador para situar a la Samsung Galaxy Camera en una compacta con algo más de aptitudes. A las que se suma la opción de smartphone, algo inestimable.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

Usándose como cámara de fotos, la Samsung Galaxy Camera posee virtudes que van más allá de la captura de imágenes, siendo un todo en uno muy atractivo al que las funciones de smartphone le sientan francamente bien. Como la opción de enfoque puntual a través de la pantalla y de todas las apps de retoque que tendremos a nuestro alcance, sumándole el hecho de que nunca está de más tener un método a mano con el que enviar un mensaje o subir una foto a Instagram sin necesidad de compartir la imagen con el móvil. Todo directo, con una interfaz reconocible y a través de un uso intuitivo de la misma, con opciones automáticas que obtienen grandes resultados. Aunque la calidad del sensor no sea de lo mejor para una cámara de sus características. Por todo esto, la Samsung Galaxy Camera es una compañera excelente en viajes y paseos, teniendo a mano, y de forma rápida, a la mejor manera de fotografiar, guardar y compartir. Aunque la batería no esté a la altura en viajes muy largos

Análisis y review en vídeo HD

Ha llegado el momento crucial de la review a la Samsung Galaxy Camera: ver cuál es su funcionamiento en la realidad, sendo necesario un análisis en profundidad grabado en vídeo. Y aquí que vamos con ello, explicando todo lo que hemos encontrado en este dispositivo; sus inconvenientes y, como no podía ser de otra manera, su comportamiento en la toma de fotografías en exterior, siendo aquí donde este híbrido de Samsung más se luce. ¿Os apetece descubrir sus virtudes? Pues no os perdáis la vídeo review de la Samsung Galaxy Camera, es digna de ver.

Conclusiones finales

La Samsung Galaxy Camera nos ha parecido un gran dispositivo para todo tipo de usuarios, aunque serán los aficionados a la fotografía casual quienes más rendimiento consigan sacarle a un aparato que, por mucha cámara compacta que aparente, no deja de resultar tan versátil como un smartphone de categoría, al que se le han añadido herramientas capaces de obtener imágenes de calidad y a distancia.

Análisis de la Samsung Galaxy Camera: cámara y móvil en uno

El zoom de 21 aumentos es, sencillamente espectacular, siendo la herramienta perfecta para sacar primeros planos sin importar que se encuentren a varios metros. Y con un flash que ya podrían tenerlo otros smartphones, unido a una lente de 16 megapíxeles que, pese a acusar algún defecto más propio de las lentes de móvil que de las compactas, como la tendencia a saturar ciertas tonalidades de verde y a producir ruido en los contornos, captura con calidad y con colores bastante naturales, sobre todo en situaciones ampliamente iluminadas. Como hemos dicho, aporta una experiencia muy lúdica, sin que sus ajustes manuales consigan llamar la atención del mundo más profesional.

Por último, y tras el buen sabor de boca que nos ha dejado este móvil/cámara Android, no podemos dejar de recomendarlo incluso aunque sólo se busque un teléfono ya que, por el precio que ahora tiene, se convierte en una excelente inversión para todos los gustos. Siempre que se pueda prescindir de la función del teléfono, no moleste el peso ni, tampoco, el grosor. Nosotros ya estamos buscando la nuestra, hemos de confesarlo…

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