Android Wear, en tierra de nadie entre el Pebble y el Apple Watch

0

A nadie se le escapa a estas alturas que Android Wear está teniendo muchas dificultades para triunfar. Con un porcentaje tan abusivo de Android en el mercado, las ventas de relojes están siendo prácticamente inexistentes. 720.000 unidades vendidas en 2014. 720.000 unidades frente a un parque de 1000 millones de dispositivos Android. Hablamos de un 0,072%. Ridículo. Mientras esto ocurre y los fabricantes siguen cambiando su estrategia para destacar sobre los demás en una guerra en la que nadie está ganando nada, Pebble saca su reloj con pantalla a color y destroza récords en Kickstarter. Apple, por su parte, tiene a todos sus seguidores temblando de la emoción y mirando constantemente sus carteras a la espera del Apple Watch. Un producto que irá destinado a revolucionar el sector de la moda, alejándose de lo que inicialmente pretendía Android Wear. El SDK de Google se queda en tierra de nadie, entre freaks y fashion victims. Me explicaré.

Android Wear, en tierra de nadie entre el Pebble y el Apple Watch

Pebble

Podemos decir que el sector de relojes inteligentes tiene ahora mismo tres bandos bastante diferenciados, aún cuando uno de ellos es una idea y sigue sin estar a la venta. Por un lado encontramos al sector más geek, el ocupado por los poseedores, orgullosos y encantados poseedores, de un Pebble. Ocurre que los productos traspasan en ocasiones las barreras y con el Pebble ocurre que se empieza a vender a usuarios más comunes, más de a pie, no tan tecnológicos. No deja de ser algo anecdótico, claro. Nadie que no entienda de tecnología se mete en una web como Kickstarter y paga por anticipado un producto que no sabe cuándo tendrá, cómo funcionará o si llegará a cancelarse. Eso queda para los más tecnófilos, para los enfermos, entre los que me incluyo aunque no haya comprado ninguno.

Ese sector está en manos de un Pebble que está sabiendo moverse como nadie, financiándose mediante micromecenazgo para no arriesgarse en extremo y ganando de paso una gran cobertura mediática.

Apple Watch

El bando de los fashion victims y los seguidores más fieles de Apple. Sería de ciegos no saber de antemano que Apple va a vender varios millones de relojes sin pestañear. Los de Cupertino son un auténtico rodillo de ventas con cada lanzamiento y el Watch está siendo tan esperado que las cifras pueden ser de locura. Además, el enfoque de los de las manzanas puede ser el más inteligente hasta ahora, buscando el apoyo de lo que saben combinar un pantalón de pitillo con una chaqueta vintage y que no dudarán en lucir orgullosos su Apple Watch de oro. Puede que ni siquiera le saquen el suficiente provecho pero a Apple eso le va a importar bien poco. Su reloj será sencillo, elegante y directo a la yugular de los amantes de los complementos. ¿Cuántos Apple Watch veremos en la próxima gala de los Óscars? ¿Cuántos veremos aparecer en películas desde el momento en que se pongan a la venta? Incalculables.

Esto que hará Apple, vender relojes como si no hubiese mañana, puede hacer, curiosamente, que Android Wear despunte. O quizá no lo haga, todo puede depender de los fabricantes. Apple ayudando a Android a vender. El destino, al parecer, no está carente de cierta ironía.

Android Wear, en tierra de nadie entre el Pebble y el Apple Watch

Android Wear

En la tercera esquina, Google. Enfocado a un público geek poseedor de un Android que no parece dispuesto ni a pagar una gran suma por un reloj que, por lo menos ahora, aporta bien poco, y que tampoco necesita reloj pues hace tiempo que dejó las muñecas libres para otras cosas como pulseras de cuantificación. Hace mucho que la hora se consulta en el móvil y va a ser complicado que esa tendencia se cambie. Los más deseosos de que Wear triunfe miran al Pebble con envidia y comprueban los precios de los Moto G, LG G Watch y Samsung Gear. Y suspiran. El primero no es tan bonito pero da lo que se le pide. Los otros son más estéticos pero costosos y su sistema sigue verde. Tal es la desesperación de los fabricantes ante las escasas ventas que las intentonas individuales se suceden. LG con WebOS, Samsung con Tizen, Sony… la guerra por cuenta de cada uno.

Android Wear se encuentra en la tesitura de que sus modelos son cada vez más estéticos, elegantes, pero no ofrecen lo que se espera de ellos y quizá Apple, si consigue hacer que el mundo se entere de que los relojes inteligentes existen, impulse las ventas de sus dispositivos. No hay más que ver la evolución desde el primer G Watch cuadrado hasta el Urbane. Si Apple va hacia la moda, allá van todos. Y Android Wear va dentro de muchos de ellos. Así pues, mientras el SDK de Google no acaba de encontrar su nicho ni sus cifras, sus rivales se reparten el mercado aún en fracciones muy pequeñas.

Esperemos que Google sepa sacar a Wear de esta tierra de nadie en la que se encuentra. La evolución de las próximas versiones puede ser la clave.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here