EDITORIAL: ¿Ha perdido Samsung el norte?

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Es verano, hace calor, es domingo, se pone todo de cara para que estéis en la playa durmiendo bajo una sombrilla o degustando ricos helados, pero sin embargo os encontráis en casa o tan aburridos que tenéis el móvil en la mano, así que para pasar el rato hablaremos un poco sobre Samsung. Sirva este inicio para que sepáis que os encontráis ante uno de nuestros editoriales dominicales, artículos de opinión y en tono más distendido con los que no tenéis por qué estar de acuerdo dado que representan sólo mi opinión y no la de nadie más.

Ni corto ni perezoso me dispongo a disertar sobre las últimas decisiones de Samsung en cuanto a sus lanzamientos y estrategias, sistema que les funcionó en multitud de ocasiones, y decidiremos juntos si se les ha ido completamente la cabeza o no.

Comparativa entre el Samsung Galaxy Note 2 y el Nokia Lumia 920

Nokia, el modelo a seguir

Seguro que todos nos acordamos de la época gloriosa de Nokia, aquella en la que los smartphones ni tan siquiera existían y era raro que alguien tuviese en el bolsillo un móvil distinto a los de la factoría finlandesa. La estrategia de Nokia en su momento no era distinta a la de Samsung hoy en día. La inundación del mercado. Está claro que les funcionó pues la cota de mercado de Nokia llegó a ser apabullante, como ahora les ocurre a los surcoreanos dentro de Android aunque no en Windows Phone. Hablamos de eso en un post hace un tiempo.

Que vayas a comprar un smartphone a una tienda y en el expositor haya 7 Samsungs por cada terminal de otra marca acaba con una situación inevitable, Samsung haciéndose con el 90% de la cuota de mercado del sistema operativo de los chicos de Google, algo que no gusta a los partners de los de Mountain View pero en lo que Google poco tiene que hacer. La libertad de fabricación e instalación de su sistema operativo tiene cosas buenas y malas, y ésta es de las malas.

Como mucho, Google puede intentar equilibrar la balanza con las concesiones de sus Nexus. Eligiendo cada año a un fabricante puede “tocar con su varita” a quien quiera ayudar a progresar. Tras sus dos smartphones Nexus con Samsung (Nexus S y Galaxy Nexus) eligió a LG y ahora parece que va a por Motorola. En tablets, el Nexus 10 también es de la gran S aunque todo hace pensar que el elegido este año será ASUS. Poco a poco tratan de recortar poder a los surcoreanos, aunque tal vez se trate todo de una mera coincidencia.

Publicidad en cualquier parte

Al igual que vemos modelos de Samsung en cualquier esquina, también es sencillo encontrar anuncios de la compañía. Como hemos podido comprobar en distintas estadísticas extraídas de informaciones oficiales, en Samsung invierten cuatro veces más en publicidad que la mismísima Apple, antigua reina del mercado móvil. Si todo lo que ves es Samsung, tanto físicamente como en anuncios, acabas comprando Samsung. Es un razonamiento que requiere de poco esfuerzo y que es perfectamente válido para este domingo de verano.

ROOT en el Samsung Galaxy S4 con Android Jelly Bean 4.3

Una punta de lanza anual

Esta estrategia también ha funcionado bien a Samsung. Mientras en las gamas medias y bajas se lanzan terminales prácticamente a cada semana, la gama alta ha sido siempre inamovible. Un Samsung Galaxy SX cada año y un Samsung Galaxy Note X cada año, ni más ni menos, concediendo así una rotación controlada y la posibilidad de que la evolución de una generación a otra de sus dispositivos de mayor prestigio supusiese un cambio lo suficientemente interesante como para que los usuarios decidiesen que esa misma rotación les convenía. Salida de nuevo Galaxy SX, compra y puesta a la venta del antiguo en el mercado de segunda mano.

De nuevo, más beneficio para los surcoreanos que veían cómo la segunda mano también se plagaba de modelos de su marca, consiguiendo así el doble de prestigio a cambio de la misma inversión aunque, obviamente, de sacrificar ventas de terminales nuevos.

Y ahora, ¿qué pasa con Samsung?

Los surcoreanos deciden que la inundación de terminales en gamas bajas y medias continúa y sus smartphones y tablets de mayor prestigio continúan sus renovaciones. Desde el Galaxy Mini hasta el Galaxy Ace, todos los que han tenido las suficientes ventas han tenido segundas y terceras versiones. El reconocimiento de marca también ha sido y está siendo importante para el fabricante pues el movimiento de sacar un S3 Mini el pasado año ha sido llevado este 2013 a otros modelos. La marca Galaxy S4 está presente en muchos ámbitos de la empresa, incluido también el relativo a sus camera-phones. Sólo hay que ver que la evolución de la Galaxy Camera ha devenido en un Galaxy S4 Zoom. Todo lo que tiene nombre en Samsung ahora es un S4, como la lógica indica que S5 será el máximo exponente del año venidero.

Sin embargo, en la gama alta parecen haberse vuelto locos. No contentos con seguir empeñados en sacar sus terminales principales con dos procesadores distintos, Exynos o Qualcomm según la zona, ahora empiezan a renovar sus propias gamas altas cada poco tiempo. Al Samsung Galaxy S4 le siguió el Google Edition, luego llegó el S4 Active y más adelante conocimos el LTE Advanced, aunque este último y el Google Edition se venden sólo en zonas concretas.

Se vaticinaban 10 millones de unidades vendidas del S4 al mes para alcanzar los 100 millones de unidades (tal vez fueron más los previstos) en ventas para el modelo y sin embargo parece que cuando la novedad de un dispositivo empieza a difuminarse no dudan en lanzar otro, pese a que se canibalicen entre ellos.

Análisis del Samsung Galaxy Note 2 con review en vídeo HD

¿Y la familia Galaxy Note?

La última broma la protagonizan los phablets. El Samsung Galaxy Note 2 ha sido un rotundo éxito de ventas y cuando todo hacía pensar que sólo veríamos aparecer al Note 3 para seguir evolucionando la gama nos encontramos con un Samsung Galaxy Note 2 Plus sólo para Corea y con que el Samsung Galaxy Note 3 podría llegar en 3 tamaños de pantalla distintos. Espero, de corazón, que lo de los tamaños de pantalla sea sólo un rumor y no llegue realmente a la fábrica, pero lo del Note 2 Plus ya parece una broma.

A poco más de un mes de lanzar el nuevo Note 3, colocas en el mercado un Note 2 renovado que robará cuota al nuevo terminal y que podría incluso confundir a tus usuarios que, creyendo que compran el más avanzado, pueden gastarse 600 euros en un dispositivo que tendrá un hermano mayor en cuestión de menos de un mes.

Conclusiones

No sé si el poder acumulado en Samsung a través de estos años de dominio ha podido causar que pierdan la cabeza en cuanto a sus decisiones, pero no hay que ser muy listo para darse cuenta de que el Galaxy S4 no ha sido lo que debería haber sido, que no deja de acumular problemas allá por donde pasa, y que el resto de fabricantes sí que ha demostrado una evolución real de sus respectivos modelos en las últimas presentaciones.

Samsung es el líder, hasta ahí de acuerdo, pero cuánto podrían tardar Sony, LG, ZTE, Huawei o cualquier otro en robarle pellizcos a su preciosa cuota hasta que consigan de nuevo enderezar el rumbo.

Así no, Samsung. Deja de sacar terminales sólo por protagonizar noticias en los distintos medios, y céntrate en que los que presentes sean realmente diferenciadores, o tal vez te encuentres como Nokia, que un día decidió abrir los ojos y se dio cuenta de que era demasiado tarde para intentar que el viento soplase de nuevo a su favor.

3 comentarios

  1. La estrategia le está sirviendo a Samsung como es obvio pero puede que le pase factura a medio plazo si diversifica en la gama alta.

    No lo veo tan relevante en la gama baja o en los phablets, pero lo del precio del S4 y las alternativas no sé si lo acabará pagando.

    • En los phablets también le puede ocurrir. Recuerda que ya no está tan solo. Ahora tiene ahí a Sony con el Z Ultra y le llega HTC con el One Max. Sin contar con los Ascend Mate, Grand Memo y el último Optimus G Pro que ahora se vende internacionalmente. COmo no se ande con cuidado…

  2. Si, se está viendo lo equivocados que están. Este año venden más que nunca, el s4 se vendé más que nunca y porque no han llegado a unos objetivos de venta totalmente irreales en crisis, ya es que les a mal. Vaya tela con los empresarios de salón. Pues nada, que sigan así, fracasando (y arrasando)

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