Hemos tenido un inicio de septiembre ajetreado con las presentaciones de los recientes Sony Xperia Z1 y Samsung Galaxy Note 3. Hace algunas semanas asistimos al nacimiento del LG G2 y otros fabricantes, ya en otras escalas, han lanzado también sus respectivos terminales. Se acaban las vacaciones de verano y vuelven los niños al curso, y los gadgets a las primeras páginas.

Ahora se aproximan las presentaciones de los nuevos iPhone, el iPhone 5S y el iPhone 5C, y tal vez Sony y Google den vía libre a dos de sus futuros terminales, el pequeño pero potente Z1 Mini y el esperado Nexus 5, toda vez que la campaña de rebajas para el Nexus 4 y su posterior agotamiento definitivo de stock han hecho saltar las alarmas.

Observamos estos terminales, y otros del resto de fabricantes, y se nos viene una pregunta a la cabeza, ¿dónde está la innovación? La pregunta tal vez debería ir encaminada a la innovación de Android, pero observamos que es un mal endémico a todo el sector de la telefonía móvil, así que hoy centraremos el editorial de esta semana en este tema en concreto.

Sony Xperia Z1 sumergido teaser

Si observamos las anteriores generaciones de smartphones de primera línea, que son las que realmente traen las innovaciones al campo de la tecnología móvil ya que luego éstas van corriendo hacia smartphones menos potentes, podemos darnos cuenta realmente de que los nuevos dispositivos del mercado no han traído nada nuevo a nuestras vidas salvo el aumento normal de potencia que se le supone a una nueva generación de terminales de gama alta.

Es más, tal vez la inclusión del NFC, hace ya bastante tiempo, ha sido lo último realmente novedoso que hemos visto aparecer en el mercado de smartphones y tablets. Al menos a nivel de tecnología. Si nos fijamos, ni tan siquiera la apariencia de los mismos cambia. Nos fijamos en Sony, en Samsung, y sus siguientes generaciones son prácticamente calcadas a las anteriores. Salvo el cambio radical que ha experimentado HTC con el One, incluyendo la interesante aunque algo verde maniobra con su cámara de ultrapíxeles, o el intento de variación de la configuración de los botones sufrida por el LG G2, los fabricantes se limitan a clonar y aumentar potencia. Clonar y aumentar potencia, nada más.

Aumentan los tamaños de pantalla, crece el mínimo de almacenamiento interno en cada categoría, mejoran las cámaras traseras y las frontales, y cada smartphone sigue siendo una copia evolucionada de su hermano anterior. Hace ya mucho tiempo que no recibimos nada nuevo.

Samsung Galaxy Note 3

Esta falta de evolución se ve reflejada en otras gamas de productos que nacen para intentar justificar ese I+D que no parece llegar a ninguna parte. Los smartwatches, ahora tan de moda pero que ya estaban inventados hace mucho, parecen ser los indicados ahora para que sus respectivos fabricantes presuman de mejoras. Que podremos ver las notificaciones, que podremos contestar llamadas, que podremos usarlos para el deporte. Nada nuevo aunque un significativo intento por variar el rumbo de monotonía que recorren ahora todos los fabricantes.

Los objetivos de Sony también prometen aunque su precio puede resultar algo prohibitivo. Se agradece, al menos, algo de inventiva. Incluso los procesadores, que parecía que recibían algo de oxígeno con la llegada de los Exynos con 4+4 núcleos big.LITTLE, han sido frenados por lo evidente. Samsung ha constatado que su evolución en el desarrollo de cerebros para tecnología ha quedado ensombrecida por un Qualcomm que les ha batido en rendimiento y consumo de energía sin abandonar la fórmula tradicional de la construcción en cuatro núcleos. El Exynos 5410, ensombrecido por el Snapdragon 800, el Exynos 5420, por el Snapdragon 800. Ni tan siquiera en chips tenemos un respiro.

El Moto X, por destacar alguna aportación reciente en cuanto a mezcla entre software y hardware, presentó la escucha activa. Pese a ya existir el control mediante voz en smartphones, el Moto X ha traído la escucha cuando el terminal está suspendido, algo que, pese a no ser estrictamente nuevo, sí que se presenta como novedad aunque, en mi opinión, no creo que llegue a ser algo revolucionario, ni que se use más allá de las primeras pruebas, como ya expuse en otro editorial sobre el control mediante voz. Qualcomm, por cierto, ha prometido que su Snapdragon 800, también con esa funcionalidad, recibiría pronto una app oficial. Xiaomi, apostando también por software, añade la funcionalidad de poder capturar fotografías RAW. De nuevo, algo existente.

Xiaomi-MI3-traseras

Así pues, observamos el Sony Xperia Z1 y sí, es un gran móvil, ¿pero qué tiene de nuevo con respecto al Z1? Al menos el primero incorporó la certificación IP55/57, éste ya ni tan siquiera esa nimia novedad. Miramos el Samsung Galaxy Note 3 y más de lo mismo. Algo más de pantalla, más procesador, más aplicaciones. Eso sí, “crap ware” que no falte, launchers y capas sobrecargadas hasta el exceso, tanto que cuando les colocamos ROMs Android AOSP los smartphones parecen otros.

Ahora llegará el Sony Xperia Z1 Mini. El Xperia Z1 embutido en una pantalla menor. O llegará el Nexus 5, un LG G2 con una pantalla de 5 pulgadas. Y llegará el… y el otro… y nada más.

No, señores, queremos algo más, alguna novedad, algo que parezca que el esfuerzo está ahí, que el dispositivo merece los 700 euros a los que los ponen a la venta, y no algo que nos obligue a esperar a que lleguen a 500 euros o menos para comprarnos, o a saltarnos generaciones enteras de dispositivos.

Yo, personalmente, echo de menos la innovación. Menos Z1, Z3, Z1000. Menos Note 3, Note 500. Queremos ver algo nuevo que nos emocione. O al menos yo quiero verlo. Porque no quiero pensar que ya esté todo inventado.

9 comentarios

  1. En líneas generales coincido contigo pero algunas empresas sí están innovando.

    LG con el G2 ha apostado por un control diferenciado a la hroa de poner los botones en la zona trasera.

    Alcatel me ha enamorado con la funda de tinta electrónica. Quiero una para mi Note 2.

    Google su aporte por el control por voz del Moto X o Google Glass también es algo nuevo.

    Obviamente yo también creo que deberían olvidarse un poco de la carrera por el tamaño, la potencia y demás y ofrecer algo que sus rivales no tengan porque a largo plazo a los chinos no van a poder discutirles ni a precio (cosa que ya pasa) ni a calidad (en cuanto terminen de aprender el know how que están usando con sus socios europeos y americanos.

    • Fíjate que el único avance real en smartphones se lo has adjudicado al LG G2, que ha tratado de cambiar la configuración de botones y que está reflejado en el editorial, por cierto.

      La funda del Alcatel, accesorio. Las Google Glass, gadget independiente, como un smartwatch o unos auriculares NFC ¿Te das cuenta? Nada nuevo en el smartphone en sí.

      Estoy de acuerdo contigo con respecto a los chinos, pronto serán los reyes.

  2. Totalmente de acuerdo, basta ya de clonar móviles con sus mejoras respectivas, estas empresas ganan mucho dinero con nosotros y lo mínimo que merecemos es un esfuerzo mayor en cuanto innovación se refiere. Este post debería ser leído por dichas empresas y tomar cartas en el asunto.

  3. Si lo miramos desde su punto de vista(las empresas), les es mas rentable ir sacando cada vez y de poco en poco las mejoras, simplemente ganan mas. Desde nuestro de punto de vista te doy toda la razon, el problema es que nosotros como consumidores no hacemos nada, somos asi, es mas, ya estoy esperando el 25 para cambiar mi note 2 (no es que lo aplauda), sino que estamos inmersos en esto del consumismo y mediatismos tecnologicos.

    • Cierto Menalm, completamente cierto. Todos cambiaremos de móvil y compraremos otro que no aporte nada aparte de más potencia, es la sociedad en que vivimos.

  4. Es muy fácil exigir innovación pero honestamente el trabajo de un empresa es producir y mantener su marca en el mercado ante la competencia ya que si no obtienen ganancias no pueden invertir ni mantener su nivel de calidad para futuras “innovaciones”, y aunque no exista innovación inmediata si existe mejora continua, la palabra “clon” refiere a algo idéntico pero para los que conocemos de hardware y software (lo dice un ing.Mecatrónico) resulta muy arriesgado lanzar una nueva tecnología sin una versión anterior para tener un punto de soporte y apoyo en caso de que se requiera y si tu fueras el dueño de una empresa no querrías correr el riesgo de fabricar toneladas de tecnología nueva pero defectuosa que lo que generará son perdidas millonarias.
    Con esto quiero dar a entender que los smartphones de gama alta salen constantemente no para que los compremos uno tras otro sino como una alternativa para quien decide cambiar de gama media a gama alta/premium.
    La evolución no se da de la noche a la mañana, la naturaleza misma no cambia de un día a otro… o acaso se olvidó cuando salió el s3/S4 con su explotación al máximo de los sensores? eso resultó un cambio/mejora innovador, no hay que olvidar que se necesita años de trabajo e incluso me atrevo asegurar que esas innovaciones que exiges están siendo creadas en este momento pero para poder lanzarse al mercado necesitan años de procesos y pruebas de control de calidad, además de pasar por distintas normas, patentes, etc.
    Recuerden que si no lo necesitas no tienes que comprarlo y si quieres algo mejor o innovador ten por seguro que está en camino

    • Somos clientes y debemos exigir, que en este caso es innovación, sí pensáramos en los procesos de las empresas y entendiéramos sus motivos quedaríamos estancados en un nivel de conformismo ante los lujos que estamos dispuestos a pagar.

  5. Creo que exigen demasiado. Los precios no son bajos, es cierto.
    Pero actualmente los Smartphones hacen casi de todo.
    Tienes fotos, videos, NFC, música, navegación rápida, cada vez más aplicaciones, juegos, sensores que de vuelta se traducen en aplicaciones.
    Ni hablemos ya de lo que se les puede poner/hacer, root, roms.
    Si es que debe haber una mejora urgente, es en la batería, y a optimizar el sistema android, que lo único que hace es succionar batería, por muy “ligero” que presuman que es con cada actualización.
    Y al contrario de lo que el redactor reclama a gritos, yo prefiero una y mil veces que se aproveche lo que ya hay.
    No le han sacado el jugo completamente ni al Exynos de la generación anterior, y ya quieren un teléfono que pasee al perro, te lea el periódico y te sirva el café.
    Repito, que sea aprovechable tanta potencia, y que así nos dejemos de joder con el consumismo, y que la vida útil, el soporte, y sobre todo, la vigencia de nuestros terminales sea mucho más larga.

    Saludos

Deja una respuesta