El sector de los tablets Android prometía dar muchas alegrías a Google y no menos a los usuarios pero la realidad es que mientras algunos fabricantes siguen apostando por él para otros se ha convertido en un gasto inasumible y sus escarceos en el sector son casi con cuentagotas. O directamente se han retirado de la pelea. Con un tablet suele ocurrir que cuando se compra se usa con frecuencia pero poco a poco va quedando relegado al olvido. Algunos se quedan como dispositivos familiares para que cualquier miembro de la casa entre en internet o juegue a éste o aquel juego, pero pocos acaban siendo realmente funcionales, en parte motivados por errores en la propia concepción del sector en cuanto a software.

Culpa de Google o no, la realidad es que hay cientos de millones de tablets Android que son cualquier cosa menos dispositivos diferenciadores y ahora trataremos de averiguar qué es lo que ocurre.

El desafío de los tablets Android

Sin software adaptado a las pantallas de un tablet ni a la productividad

La gran mayoría de los desarrolladores se limitan a que sus aplicaciones funcionen como si fuese un smartphone, algo que resulta bastante chocante ya que cada tamaño de pantalla tiene una funcionalidad distinta y todo debería estar diseñado para un tamaño en concreto. Que se diseñasen UIs específicas adaptables (responsive) ayudaría en mucho a que los tablets fuesen más apreciados.

Cuando tu aplicación favorita se abre en un tablet y parece una versión gigantesca de la que usas en el móvil, la cierras y vuelves a tu smartphone.

Tan sólo algunos fabricantes como Samsung se esmeran en que la pantalla de un tablet Android sea distinta a la de un smartphone. No somos pocos los que pensamos que de existir software diseñado para tablets podríamos centrar nuestro uso mucho más en estos dispositivos que en los móviles, dejando incluso de lado los ordenadores en muchas ocasiones. HTC ha lanzado recientemente el Nexus 9 con un dock de teclado opcional, ¿para qué? ¿qué ventaja me ofrece para trabajar un tablet frente a un smartphone? Ninguna en muchas ocasiones.

El gran desafío de los tablets Android: justificar su compra

Enfocadas al ocio

Algunos desarrolladores ya buscan soluciones para un mejor uso en pantallas grandes pero a la hora de la verdad no podemos exprimir un tablet como nos gustaría así que el sector profesional se aleja más y más de una compra que sólo tiene el precio como ventaja. Y si el sector profesional se aleja de los tablets, ¿qué nos queda? El ocio.

Si no hay software de productividad que te permita orientar un tablet al sector profesional, o al de tu propia productividad, acabas dedicándolo a una cosa exclusivamente, al ocio. Tu gadget de pantalla grande se convierte en un consumidor de juegos, películas y música, porque para eso sí que sirve una pantalla mayor, y entonces deja de ser tu dispositivo más usado para ser algo accesorio. La pescadilla que se muerde la cola. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿La dejadez del usuario o la del desarrollador? Quizá haya sido lo primero pues llegamos al último punto de estas razones, empujados directamente por un consumidor que quiere lo que quiere y al menor precio posible.

El desafío de los tablets Android

Tablets Android de baja calidad

Si en el mundillo de los smartphones hay terminales “chinos” que se venden en cualquier tienda, con cualquier equipamiento y a cualquier precio, lo de los tablets es para echarse las manos a la cabeza. Los productos “low cost” inundan el mercado con personalizaciones que hacen que los diseñadores de gadgets lloren por las esquinas. Consecuencias, quien prueba uno no quiere repetir. Tablets de 100 euros se venden a manos llenas y eso nos perjudica a todos, también a los fabricantes.

La mala imagen de los tablets Android está instaurada y parece haber llegado para quedarse. No queremos decir que sea injustificada, más bien al contrario. Y eso nos lleva de nuevo al punto de los desarrolladores. Ya pueden existir diez mil millones de tablets en el mercado que, ¿con cuántos se puede hacer algo de verdad?

La conclusión, mala imagen y menos ventas

Si unimos todos los razonamientos anteriores llegamos a una conclusión inevitable. ¿Para qué comprarse un tablet? Si a eso le sumamos que los smartphones tienen cada vez pantallas mayores, las ventas de tablets económicos también bajan pues suelen ser los de 7 u 8 pulgadas. Si son dispositivos que no aportan nada en absoluto, ¿para qué queremos 10 pulgadas? Es realmente triste pero el parque de tablets Android está como está.

A título personal os diré que tengo un tablet de 8 pulgadas y estoy encantado con él y le saco todo el rendimiento que puedo pero no miro hacia la acera de enfrente, hacia Apple y sus iPad, y no oculto mi admiración. Han sabido conseguir que su uso sea diferenciador y que los desarrolladores pongan énfasis en mejorar sus interfaces para aprovechar pantallas mayores. Nosotros, en Android, tenemos smartphones enormes que ni siquiera sirven para llamar por teléfono. Google, por favor, trata de solucionar esto. Pero claro, no todos los tablets Android dependen de Google Play.

5 comentarios

  1. Coincido con lo que planteas. Yo usaba una tablet mucho más cuando el smartphone era de 3.5 ó 4″. Ahora, con 5.5″ no tengo la misma necesidad y si ya metes un portátil en la ecuación, olvídate. Si el único PC es un sobremesa yo creo que sí tiene más sentido pero hoy por hoy, ¿quién quiere un sobremesa?

    • Creo que no hay que plantearse una tablet como el sustituto de un portatil en producción. Sino para poder disfrutar de una serie de apps que no aprovechas en 5 o 6 pulgadas, que las hay.

      En un futuro, quizá si quitaran el puesto de los portátiles, o saldrá un dispositivo diferente para ello.

      Para mi Apple, las mejores tablets, no conseguirán que me compre uno por su tamaño y por su todavia deficiente “compartir”. Solucionado eso me daria igual android que ios.

      Necesitamos nuevo software y nuevo hardware para sustituir un pc en todo.

  2. Discrepo con lo de querer o no un sobremesa, yo no puedo vivir sin mi iMac, aunque sea menos versátil para trabajar es mucho más agradecido.

    Y por lo que hablamos de las tablets, el tema de que tengan sentido o no según la pantalla está ahí pero si nos decidimos por comprar, ¿Qué argumento hay para comprar una Android? Solo 1, que puedes insertar una SD o USB para ver tus películas y poco más.
    Apps no adaptadas y productividad imposible. Los iPad Mini 2 están por poco dinero, así que no hay opción ahora mismo.

  3. Primero tuve una tablet de siete pulgadas que según compre el note2 se quedó en un cajón. Al principio la usaba para ver series, pocket y comics, pero para esto último no me gustaba nada leer en una pantalla tan pequeña.

    Observé con detenimiento las de 10 pulgadas, pero su pantalla, su resolución no me llamaba demasiado. En cambio cuando salio la de 12.2 de Samsung con sus 2K me dió igual el elevado precio y fui a por ella.

    Ahora es utilizada para el ocio, comics, peliculas, series, articulos, youtube. Hay dias que ni conecto la tele, va todo a la tablet. Le he exprimido 10 horas de pantalla, cuando no hay que ir a la empresa gasto sus horas de pantalla en leerme toda una colección, verme dos o tres capitulos y me la llevo a la cama para seguir con pocket.

    Lo que está claro es que hay que saber si se va a aprovechar el gadget. Para mi ha sido el sustituto del portatil y la tv para ocio.

    Echo de menos aplicaciones adaptadas y un buen teclado para olvidarme del portatil, por lo menos en casa.

  4. Como en todo, cada usuario es un mundo. Pero, a nivel general, yo coincido con Samu.
    Fui de los que se compró la primera tablet Android que realmente era tal: la Motorola Xoom. Con Android Honeycomb que estrenaba diseño y apariencia, todo dentro de un hardware impresionante para el momento con unos materiales que, a día de hoy, aún siguen siendo excelentes. Teniendo en cuenta que soy escritor y que, en teoría, debería ser más cómodo el uso del teclado en una tablet… Lo cierto es que no es así: ha quedado relegada al cajón. Teniendo un smartphone con una pantalla suficientemente grande, ¿para qué quiero llevar dos aparatos? Ni siquiera cuando estoy en casa. Aunque sí que llevo a todas partes el portátil, de eso sí que no me puedo escapar.
    Es cierto que yo no puedo separarme del ordenador por trabajo. Pero, aunque lo hiciera, no podría sustituirlo por una tablet. Ni siquiera por un iPad que, por más optimizadas que tenga las apps, sigue sin ofrecer el soporte laboral que consiga sustituir completamente a un ordenador. Mi uso seguramente no sea el habitual, pero tampoco percibo que las tablets se escapen más allá del ocio. ¿Realmente voy a gastarme el dinero en una para luego utilizarla esporádicamente? Yo desde luego no.
    Y lo que le falta a las tablets Android es, como bien dice Samu, que Google se esfuerce. Y lo tiene fácil: Chrome OS y Android han de converger tarde o temprano. Y la Nexus 9 sería un buen soporte para ello.

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