El Moto E 2015 puede tenerlo muy difícil por la competencia en su gama

1

A veces resulta didáctico echar la vista atrás y contemplar cómo era el ecosistema Android hace algunos años, tampoco tantos como os pensáis. A algunos recién llegados puede sonarle a historia de abuelo pero… en mis tiempos los dispositivos de gama baja eran una auténtica basura y si querías encontrar algo con suficiente calidad como para no querer arrojarlo por la ventana en modo avión tenías que plantearte soltar una buena pasta. Una pasta considerable. Yo lo sé porque lo he vivido, estoy por aquí desde la HTC Hero y soy fan de Android, pero no puedo más que reconocer que vivimos una época muy oscura, casi medieval. Afortunadamente los tiempos han cambiado y lo que ayer eran gamas medias hoy son gamas bajas porque los flagships aprietan como Fernando Alonso al frente de su Honda y el que se duerme, se queda en boxes para siempre.

Hoy ha aterrizado oficialmente el Motorola Moto E 2015, pese a que se filtró por completo hace ya algunos días, y uno no puede evitar saltar entre la admiración por lo conseguido y la indignación por lo difícil que lo tendrá durante toda su vida. Precisamente porque su mayor virtud es quizá su mayor defecto. El Motorola Moto E ha traído un poco de luz a una gama oscura, la baja, cada vez con más terminales de calidad pero cuyas ventas se mueven por intereses confusos como el dinero y las grandes especificaciones que sólo rinden sobre el papel.

El Moto E 2015 y la feroz competencia en su gama

Uno recuerda el primer Moto E con cariño y ve ahora la renovación, sabiendo que en Motorola han relanzado el terminal como el primer Moto G pero con algunas mejoras y defectos. Baja la calidad de la pantalla pero evoluciona la conectividad. Se reduce el precio. El Moto E lo tiene todo para triunfar y seguramente no lo consiga pues su gama, la baja, la de entrada, es con diferencia la que más competencia tiene de todo el mercado. Aquí entran los móviles de operadoras, los de los diarios deportivos con cupones, los modelos de baja calidad traídos de china con marcas indescifrables a precios de chiste malo.

El usuario medio no busca la fluidez y por eso importará poco que Motorola la ofrezca, o que nos dé Lollipop puro por 130 euros. Aquí importa que tiene sólo 4,5 pulgadas, que su procesador no tiene trescientos núcleos y que sólo cuenta con un miserable giga de RAM. ¿5 megapíxeles? Mi [inserte aquí la marca de móvil chungo que quiera] tiene 13. O 16. Y yo tengo ocho núcleos y 2 GB de RAM, y 16 GB de almacenamiento. ¿La cámara? Cuantos más megapíxeles mejor. ¿MediaTek? ¿Qualcomm? ¿Qué son, jugadores de la Premier? ¿Soporte? ¿Asistencia técnica? Por este precio, cuando se rompa me compraré otro. O mi operadora me lo regalará, que para eso me los dan gratis.

Ésa es la realidad de la gama baja de Android. Es la gama del fango, de la guerra de guerrillas, de las peleas sucias. De meter más gigas en cualquier lado sin sentido, sin equilibrio. La gama de los números y no de la experiencia de usuario. Más es mejor y Motorola no juega a eso con el Moto E. Posiblemente tenga una fluidez sin igual, sólo alcanzada por otros modelos que quieren jugar limpio, como el HTC Desire 320 o el Sony Xperia E4g, pero importará poco. Si uno mira las especificaciones y piensa, ¿cómo va a ser esto mejor que mi Zopo? Digamos una de las marcas, qué más da. Es una batalla perdida. La gama baja es un nido de engaños hacia los usuarios y cuando el 90% del sector juega sucio, el otro 10% debe hacer las maletas e irse. No queda de otra.

1 comentario

  1. Creo que el precio es alto no para lo que es, que está bien, sino para la competencia.

    Pero recomendaría Motorola por dos cosas:

    1. Va muy bien por su software.
    2. Hasta donde sé no son móviles que tengan que pasar demasiado por el SAT y eso es algo que cada vez se valora más.

    Eso sí, el Moto E salió por 119 y actualmente está por 79. Si este móvil en pocos meses se queda en 99 euros será uno de los que más recomiende.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here