Muchos tendemos a pensar que porque un móvil sea más caro es mejor. Pero esto no tiene por qué ser así, aunque muchas veces ocurra de esta manera.

Los domingos son un día especial en la redacción de FAQsAndroid: hay menos gente en la oficina central que en nuestra sucursal de Marte. Aunque siempre dejamos a alguien del equipo por si acaso se presentase el cuñao, teniendo abierta una pestaña de YouPorn una hoja de documentos en blanco para plasmar cualquiera de sus historias. Como os podréis imaginar, no le vamos a hacer ascos a un artículo relleno casi por arte de magia, que sabemos lo mucho que le gusta a nuestro cuñao explayarse en sus conocimientos. Y hoy han cuadrado los astros, entrando por la puerta de la oficina con una botella de horchata, un paquete de vasos de plástico, un tarro de aceitunas y con la lengua caliente. ¿El motivo? Un noséqué de algo que le ha pasado aconsejando a un amigo.

El rincón del cuñao: cuanto más caro el móvil, mejor

Como buen cuñao con más conocimientos que Cortocircuito (o Johnny 5) tras leerse entera la Wikipedia (en 5 segundos, eso sí que era lectura rápida), al nuestro le piden consejo hasta quienes no le conocen. Y se enfada como un fanboy recibiendo un Samsung por su cumpleaños cuando no le hacen caso.

  • Como para no enfadarme. ¿Te lo quieres creer?

Pues no sé si quiero o no: aún no me has contado nada.

  • Tienes razón, siempre me pasa: tiendo a pensar que todas las personas con las que hablo poseen un mínimo de inteligencia.

Te la estás jugando, cuñao: mira que te meto en un grupo de WhatsApp con las amigas de mi madre.

  • Es broma, es broma. No te lo tomes a mal, es que necesito desahogarme con alguien que entienda de móviles casi tanto como yo.

El rincón del cuñao: cuanto más caro el móvil, mejor

Hombre, gracias por el halago.

  • Y como no conozco a nadie con tanto conocimiento, me tendré que conformar contigo.

“Mamá, el cuñao está dispuesto a enseñarte cómo funcionan los iconos del WhatsApp. Sí, mamá: te lo va a explicar todo al detalle”.

  • El caso es que me pidieron consejo para la compra de un smartphone con Android. Y claro, lo típico: me pusieron un precio máximo. Por lo que yo me devané los sesos, miré cientos de reviews, comparé y comparé… Decidiéndome al final por uno chino con la mejor relación calidad precio. ¿Y sabes qué hizo cuando se lo recomendé?

“No, mamá: no tengo ni idea de si tiene novia. ¿Que si le puedes presentar a tu amiga la viuda? Claro”.

  • ¡Se compró uno cien euros más caro sólo porque le parecía mejor!

Es normal, cuñao: algo adquiere mayor valor cuanto más caro es. Y los móviles no son ajenos a esta percepción de la calidad.

  • Ya, tienes razón: no sólo los compradores nos dejamos tentar por la calidad inherente al coste, también los fabricantes juegan con eso. Porque ya sabemos que un smartphone Premium ha de subir de los 600 euros sólo para que el cliente lo perciba como mejor que el resto. Si algo vale caro es porque, en sí mismo, lo vale. ¿No?

Te estás respondiendo tú mismo, cuñao.

  • ¡PUES NO!

El rincón del cuñao: cuanto más caro el móvil, mejor

Hala, ya me he echado la horchata por encima. Ya podrías haber traído fartons para mojar…

  • Ahora hay móviles Android que tienen mucha más calidad siendo doscientos euros más baratos que los que se suponen top. Sólo hay que mirar bien y fijarse en las especificaciones. Ni siquiera hace falta bucear entre los móviles chinos: existe gran número de modelos con poco más de 350 euros en la etiqueta del precio que merecen comprarse antes que un Samsung Galaxy S6, por ejemplo. Vamos, que hemos llegado a un punto donde la calidad en tecnología no está reñida con el precio. Entonces ¿por qué dejarse engatusar por la idea de que siendo más caro es mejor? ¡Resulta absurdo!

A ver, cuñao, que ves menos que un DJ pinchando con gafas de sol. Cuando vas a comprar un jamón, ¿miras el precio?

  • Claro, como para no mirarlo.

¿Y a que comprarías uno más caro creyendo que es de mejor calidad, que se ha curado durante más tiempo o, simplemente, porque te da cierto estatus servir ese jamón en la mesa?

  • Sí, tienes razón.

Pues, al fin y al cabo, los móviles son como el jamón: puede que uno de recebo te deje buen gusto, pero todos van a preferir uno de bellota.

  • No acabo de ver la analogía del jamón con los smartphone.

Yo no lo que no veo es el jamón: ¿aceitunas? La próxima vez te traes una ración de 5 jotas.

  • Claro, encima que te hago el trabajo de gratis. ¿Y estos mensajes?

Mi madre, que quiere presentarte a una amiga. Invítala a jamón.

2 comentarios

  1. Menudo cuñao más majo que tienes…. aunque esta vez estoy de acuerdo con él.
    Esta claro que nadie da “duros a peseta” (expresión del siglo pasado). pero con esto de los móviles, y también con el jamòn, pasa mucho. En mi opinión lo primero que hay que tener claro es para que vamos a utilizar el móvil y a partir de ahí, hay que buscar la mejor relación calidad/precio.
    La tecnología avanza muy rápido, si compras “lo último” siempre vas a acabar pagando un precio por prestaciones que seguramente no necesitas.

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