EDITORIAL: El smartwatch y el camino hacia la era post-tablet en Android

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Cuánto me gustan los artículos de opinión. Sin el cinturón de la corrección en cuanto a estructuras y datos, aprovecho estos artículos para dar rienda suelta a los pensamientos más o menos elaborados que recorren mi cabeza y tras mi vuelta del Mobile World Congress he de decir que las teorías conspiranoicas chocan contra mi cráneo deseando salir, y gracias al último podcast de nuestros amigos de Pasión Geek he ordenado bastantes de ellas, e incluso me he permitido apoderarme de la expresión “era post-tablet” que le escuché a Blai. Llega la hora de teorizar sobre el smartwatch, el nuevo boom del mercado.

Durante las próximas líneas trataré de dar forma a un movimiento de fabricantes y dispositivos que se viene fraguando desde hace algún tiempo y que puede desembocar en que los tablets de siete pulgadas tengan poco o ningún sentido en el futuro, merced a configuraciones de gadgets que antes no existían, o no eran como ahora. Si os apetece acompañarme, empecemos.

Antes los móviles eran pequeños, eso ya es historia

Sony Xperia UL pantalla

Parece que haga un siglo pero antes de 2007 todo eran teléfonos móviles y tener tres pulgadas de pantalla ya nos parecía una barbaridad. Las tres pulgadas y media del iPhone original supusieron algo más que el salto de “dumbphones” a smartphones, supuso que los fabricantes se dieran cuenta de que la pantalla era algo más que para mostrar datos y por tanto hacía falta más espacio.

La escalada de pantallas desde entonces ha sido lenta pero constante e incluso el salto más allá de las cinco pulgadas del Samsung Galaxy Note nos parece, sólo dos años después, lo más normal del mercado. Ya es raro el fabricante que no cuenta con uno o más smartphones Android que superan las cinco pulgadas, llegando a encontrar modelos que incluso rebasan las seis.

El Nexus 7 y los tablets Android de menos de ocho pulgadas

Root en la Google Nexus 7

Android ya se había mostrado en tablets de todos los tamaños, predominando siempre los dispositivos de siete y de diez pulgadas. Los mayores, siguiendo la línea marcada por el iPad, se han mantenido más o menos en los límites establecidos para los tablets de gran tamaño aunque Samsung ya ha iniciado su despegue con la Note Pro de 12,2 pulgadas y hemos visto ya algún ASUS de dieciocho pulgadas. Las pequeñas, sin embargo, han ido oscilando.

A pesar de que ya había tablets de siete pulgadas, como decíamos, fue el Nexus 7 en 2012 el que popularizó los dispositivos. No fue hasta que Google entró en juego cuando los fabricantes se dieron cuenta de la tajada que podrían obtener en estos dispositivos que se hacían perfectamente compatibles con una media de cuatro pulgadas y poco como la que existía en el mercado. La fórmula era la del móvil en la calle y el tablet en casa, salvo excepciones como las que siempre encontramos. Con esa fórmula teníamos la ergonomía en exteriores y la comodidad de visión y manejo en interiores. Obviamente existen tablets Android con conectividad 3G, pero hay que reconocer que son minoría.

Relojes inteligentes, pantallas mayores

Sony-Smartwatch-2

Con el aumento de las pantallas de los móviles ha quedado un vacío que empiezan a llenar otro tipo de dispositivos. Cuando las pantallas pequeñas parecía que se quedaban huérfanas han llegado los smartwatches, los famosos relojes inteligentes que empiezan a causar furor y que poco a poco encuentran su funcionalidad, una vez superados modelos poco exitosos en cuanto a ventas y poco útiles en cuanto a todo lo demás.

Con los relojes inteligentes, cuando se acaben de pulir las funcionalidades y se desarrollen otras nuevas, ocurrirá algo que parece inevitable e incluso que puede estar programado; los tablets Android de pequeño tamaño carecerán de sentido. Quizá no al principio pero acabará ocurriendo. Si contamos con un dispositivo de tres pulgadas en la muñeca que nos evita sacar el móvil del bolsillo o el bolso el 50% de las veces, ¿qué nos impide llevar un móvil de seis pulgadas encima?

Conclusiones

Cuando esto ocurra, y no parece que reste mucho para ello, no tendrá sentido que un tablet de siete pulgadas acompañe a nuestro smartphone. Si me apuráis, ni tan siquiera los tablets de ocho pulgadas tiene ahora mucha razón de ser, pese a que Google parece estar huyendo hacia este tamaño de pantalla con las constantes filtraciones de su Nexus 8. El conjunto completo sería, por tanto, el de un smartwatch, un smartphone grande y un tablet de diez pulgadas. Así tendríamos cubiertos todos los usos en nuestro día a día. Y reconozcámoslo, los tablets de diez pulgadas son los que menos se venden.

¿Alguien se acuerda de los phablets? Se han diluido, perdidos como lágrimas en la lluvia.

1 comentario

  1. Yo no veo lo de que los tablets de 7 u 8 pulgadas desaparezcan pero es cierto que quizás se enfoquen a ser algo más grandes, como tablet de 10 o algo más pequeños como smartphones de 5.9 por ejemplo.

    Sobre los smartwatches o pulseras, por el momento sólo les veo interés para aquellos que están mucho mucho mucho tiempo en la calle. Al resto nos supone algo curioso más que útil.

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