Llevamos tanto tiempo pidiendo a Xiaomi que cruce las fronteras de su país natal que ya hemos perdido la cuenta. El fabricante lleva ya años demostrando con sus cifras que puede ser un hueso duro de roer en cuanto plante cara a los pesos pesados de la industria, incluyendo a un Samsung que seguro que tiene ya puestos los ojos en los chinos, observando con cautela cada paso que se va dando. La llegada de Hugo Barra a la firma oriental se hacía con un objetivo, la construcción de un gigante a partir de una empresa local que prometía mucho y de la que se esperaba aún más. Los pasos se van dando y este año en Xiaomi han coqueteado con el top 3 de fabricantes mundiales. Una compañía que nació en 2011, no dejemos eso nunca de lado.

El Xiaomi Mi Note tiene cierto aroma a internacionalidad

El problema de Xiaomi es que en China copia es todo un homenaje al que resulta copiado mientras que al otro lado de sus fronteras es motivo de juicios y multas, y Barra habrá tenido que enfrentarse a un cambio de filosofía en un constructor que parece estar pidiendo a gritos viajar a otros países pero que se resiste a sacarse el pasaporte. El último Xiaomi Mi Note es otra cosa, sin embargo. Un diseño construido como siempre y como nunca. Una cámara de Sony, una pantalla JDI, un procesador de Qualcomm. Piezas que conjugadas han formado un verbo hasta ahora desconocido en el vocabulario de Xiaomi, el de la originalidad.

No han sido pocos los periodistas que han afirmado encontrarse ante un smartphone con un diseño distinto y propio cuando han palpado el Xiaomi Mi Note presentado esta mañana. Dicho diseño puede ser la llave para el salto internacional de una marca que eliminaría así los riesgos de las infracciones de patentes o las acusaciones de plagio. Imagino las caras de los ejecutivos de Samsung, Apple y compañía cuando manden a despiezar uno de estos Mi Note y no encuentren nada a lo que agarrarse. Al menos así debería ser porque al levantar el capó puede uno encontrarse con cualquier cosa, como que tu competencia monte la misma junta de culata que tú. Seamos pacientes en este punto.

El Xiaomi Mi Note tiene cierto aroma a internacionalidad

Habría que preguntar al propio Hugo Barra pero el Mi Note parece construido con un objetivo, ser el líder de un futuro catálogo al que no se le pueda reprochar copia alguna y que permita a Xiaomi cruzar finalmente la frontera de su país y asumir los mismos riesgos que asumen todos. Subir sus precios por los gastos de almacenaje y distribución, aumentar el marketing e incluso enfrentarse a las políticas de garantía de los distintos países. Pero al menos que tengan la oportunidad de hacerlo de forma segura.

Este Xiaomi Mi Note tiene cierto aroma a internacionalidad, ¿no os parece?

Sin comentarios

Deja una respuesta