Siempre que algo parece una locura llega otra cosa para que la primera adquiera cierto tono de normalidad. En el mundo de la telefonía móvil también ocurre, o no se explica que ahora llegue una moda, la de los Prime, y de repente se olvide que los plazos de renovación entre las gamas altas de Android estaba ya bajando de los 10 meses de media. Si el mercado ya tenía dificultades para absorber una renovación anual, ¿podrá hacerlo con dos? Según parece, a los fabricantes eso les importa poco pues tras el Samsung Galaxy S5 Prime, la versión Premium del S5, llegará también el HTC One M8 Prime. LG, sin mentar aún el nombre, parece guardarse una segunda versión de su LG G3 más potente. ¿A alguien le extrañaría que se llamase Prime? Probablemente no lo hagan por salirse de la tendencia pero ojo, ya hay rumores sobre el Z3. De locos.

Hay varias frases famosas que pueden mostrar un poco lo que parece estar ocurriendo en el mercado. En “El arte de la Guerra” se menciona una de las más famosas, o de las que más os pueden sonar: “Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él”. Otra que aplica es famosa aunque de origen incierto: “No hay mejor homenaje que el de la copia”. Como hemos dicho, cualquiera puede aplicarse al hecho de que Samsung haya inventado un nombre para su segundo buque insignia del año y que ahora HTC se suba al carro y nombre de igual manera a su también segundo terminal.

Galaxy S5 Prime, One M8 Prime, ¿alguien más?

La necesidad de estar siempre en los puestos altos en cuanto a ventas y rendimiento empuja a Samsung a renovar sus dispositivos cada vez que le es posible. La llegada del procesador Snapdragon 805 es la excusa perfecta. Pero no lo olvidemos, es sólo una excusa para que desde la factoría surcoreana saquen a relucir su vena rabiosa, ésa que les obliga casi de forma obsesiva a minar el mercado con más y más modelos. Así, del 801 pasamos al 805 y volvemos a fabricar un terminal al que también llamaremos S5. El año pasado ocurrió con el S4 y el S4 LTE Advanced. Pero ese nombre era feo, Prime suena mucho mejor.

HTC, en su difícil camino hacia la recuperación económica, va a empezar a copiar los surcoreanos. Taiwán contra Corea del Sur. HTC contra Samsung. El pequeño contra el gigante. ¿Hay que copiar? Se copia. Dado que nuestra línea de desarrollo no parece ser muy exitosa, qué mejor forma de aprovechar el próximo intento que copiando una que sí parece funcionar. La diferencia, no obstante, está en los 40 mil millones de dólares que Samsung invierte en marketing. Así, con ese gasto, se levanta cualquier marca. HTC, sin embargo, no dispone de esos pulmones a la hora de insuflar aire a sus terminales. ¿Funcionará el HTC One M8 Prime? Extraña el aumento de pantalla, pero podría ser. El One Max no tuvo mucho éxito el pasado año, todo culpa de algunas de sus especificaciones, y podría ser que desapareciese del mapa. Lo que HTC no parece saber es que su economía reflotará con los Desire, no con los One. Una y otra vez la misma piedra.

Galaxy S5 Prime, One M8 Prime, ¿alguien más?

Dos flagships Android al año. Dos buques insignia. Dos dispositivos de gama alta. Dos monstruos en cuanto a especificaciones. Podemos llamarlo de cualquier manera pero seguirá teniendo las mismas connotaciones para los usuarios. La primera es que invertir en un dispositivo es arriesgarte a un leve mosqueo cuando pocos meses después el tuyo no sea el más potente del mercado. El ego del usuario es importante en estos casos, mucho. La segunda es la devaluación. Si quieres vender tu S5 en unos meses más te vale hacerlo antes de que el Prime vea la luz, o tendrás muchos problemas.

Con una economía tan castigada como la mundial en estos momentos, salvo excepciones, ¿es posible asumir el gasto de 700 euros cada seis meses? Difícilmente. Obviamente, para eso están las operadoras y sus contratos leoninos durante dos años, pero eso reduce aún más el ciclo. Espero que los fabricantes tengan en cuenta en sus previsiones que lo que antes vendían cada año en sus principales terminales ahora habrá que dividirlo entre dos. Aumenta el ciclo de renovación pero no los usuarios. Y llegan los Android Silver. De locos.

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