Es por todos sabido que HTC no está pasando por su mejor momento en cuanto a ventas. El fabricante taiwanés ha vivido auténticos momentos de gloria con terminales ahora del pasado y trata por todos los medios de parar la sangría de cifras que sufre desde hace ya varios meses, concluyendo con su dramática última persentación de cifras y habiendo caído al 6º lugar en ventas por fabricante, seguido de cerca por RIM.

Con terminales nuevos en el mercado, como el HTC One SV o los dos modelos con Windows Phone, el HTC 8X, éste recientemente anunciado por Vodafone en España, y el HTC 8S, los taiwaneses han emitido una polémica nota en la que anuncian su política de actualizaciones a Jelly Bean en todos sus terminales. Según HTC, los primeros en actualizar serán los terminales fabricados en 2012 y todos aquellos terminales con 512Mb de RAM o menos quedarán fuera de esta futura actualización.

Habiendo confirmado ya que sus HTC One X y HTC One S recibirán Android 4.1 Jelly Bean, quedan las incógnitas de otros terminales recientes como los HTC One V y HTC Desire C, recientemente puestos a la venta pero con las limitaciones de RAM que HTC ha fijado como tope para dicha actualización.

HTC no actualizará a Jelly Bean terminales con 512Mb de RAM o menos

Quién sabe si buscando que sus clientes adquieran terminales fabricados en el último año con más potencia, en busca de esas ansiadas ventas que consigan reflotar a la compañía, pero esta decisión dejará sin actualizar terminales demasiado recientes como para caer en el olvido por parte de la compañía. Esta decisión no frena, según confirma HTC, el que dichos terminales continúen teniendo soporte y mejoras en cuanto a seguridad, pero de versiones nuevas de Android se pueden ir despidiendo.

HTC ha confirmado, no obstante, que los terminales que se encuentren en el límite de requerimientos para dicha actualización, aquí entran también los fabricados antes de 2012, serán estudiados uno a uno y se irá anunciando si recibirán actualización o no, ya de forma personalizada y definitiva.

Como decimos, decisión polémica la tomada por HTC que se echará más críticas a la espalda y que difícilmente ayudarán a la compañía a variar el rumbo que ahora siguen. Ayer mismo analizamos en GoPonyGo los grandes errores cometidos por los fabricantes de smartphones y, leyendo el texto detenidamente, HTC parece haberse empeñado en no dejar ningún error sin cometer.

Si la política resultase finalmente muy agresiva y fueran muchos los terminales que quedasen sin actualización, ¿quién se arriesgaría a adquirir un HTC ante futuros abandonos por parte de la compañía? Esperamos que los taiwaneses hayan reflexionado profundamente esta decisión porque puede traerles más desgracias que alegrías, porque recordemos que aún no han hablado de Android 4.2, que ya está en la calle.

Fuente HTC

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