EDITORIAL: HTC quiere que el HTC One M8 sea el iPhone de Android

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Ya tenemos el nuevo HTC One en la calle, llamado HTC One M8 aunque bien podría haberse conocido como One 2014. Está claro que la idea de los taiwaneses era de la establecer el nombre de dispositivo como un pseudonombre de gama, una gama que desciende desde su buque insignia y que puebla su catálogo con al menos tres dispositivos más. Tendremos un Mini, tendremos un Ultra y parece que también tendremos un Google Play Edition. Cuatro modelos para seguir potenciando una idea que surgió en el seno del fabricante y que echó a andar el pasado año 2013.

Tengo el firme convencimiento de que HTC quiere que su HTC One, con el paso de los años, se convierta en el iPhone de Android. Ya, ya sé que siempre estamos usando comparaciones entre dispositivos que poco tienen que ver, que el iPhone no se parece a los Android y viceversa, pero pensemos en ello a modo de analogía, pensemos en el iPhone como si fuese un concepto. Si es que no lo es ya, claro está. Voy a intentar ordenar las ideas que acuden a mi mente sobre este tema, podéis acompañarme si os apetece.

EDITORIAL: HTC quiere que el HTC One M8 sea el iPhone de Android

HTC One, la marca importa más de lo que parece

Si observamos a los fabricantes en Android, prácticamente todos recurren a un apellido que sigue a su nombre de marca. Ese apellido suele ir acompañado de un segundo apellido que es el que define al propio terminal. En Samsung tenemos a los Galaxy, prácticamente sinónimos de Android, y el buque insignia de este año recibe el nombre de S5. En Sony tenemos a los Xperia y al Z2 como máximo exponente en la actualidad. Pasa en todos, con los Ascend, One Touch, Grand y Find, y una legión de dispositivos que usan ese mismo patrón.

El caso de HTC parece ser distinto, cuando dices One sabes a qué terminal te refieres aunque quizá no identifiques el año, lo mismo pasa cuando dices iPhone. Sea el 5, el 5C o el 5S, iPhone significa tope de gama como también ocurre con One. En un fabricante en el que decir Desire era sinónimo de no saber a qué terminal te referías, ahora se cuenta con una marca identificable, One, cuyo logotipo ni siquiera ha variado del pasado año al presente. Tan sólo la presencia de M8 nos hace identificar el modelo actual con respecto al anterior. El nombre HTC One es toda una declaración de principios. Los taiwaneses quieren que tener un HTC One sea sinónimo de distinción. Veremos si el tiempo les da o les quita la razón.

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El iPhone es más que un teléfono, es un concepto

Lujo, sofisticación, glamour, estatus social, exclusividad. Lo que desprende el iPhone es una mezcla de todos estos conceptos y probablemente de muchos otros más. Durante años Apple ha intentado que su dispositivo se yerga como el estándar de la más alta calidad, y observando el iPhone 5S podemos ver que sigue dando pasos en la dirección correcta. Nos guste más o menos el iPhone, por los motivos que sean, tener uno en propiedad sigue siendo motivo de orgullo para sus dueños y prueba de ello son las colas que se forman ante las Apple Store el día en que salen a la venta. Quieren uno y lo quieren ya, al precio que sea.

HTC, bajo mi modesta opinión, puede estar jugando al mismo juego. Es obvio que no es igual ser un iPhone que un Android, en el mercado de Google tienes competencia, algo que no existen en el lado de iOS. Si quieres un Android tienes mil modelos, si quieres un Android de primer nivel tienes al menos diez. ¿Por qué comprar un HTC One entonces? Porque su construcción es exquisita y su tacto inmejorable. Eso es lo principal. Además, en un mercado plagado de Samsungs, tener un HTC es ser casi un bicho raro y puede que a HTC le guste eso, aunque no le vendrían mal tener unas ventas más amplias.

Hoy en día, si quieres tener un smartphone en Android con unos acabados de esa calidad no puedes sino recurrir al HTC One. Puede que hayan ganado ya en ese punto de glamour que ningún otro fabricante ha logrado aún, aunque modelos como el Huawei Ascend P6 se acercan bastante.

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El One se convierte, por tanto, en un concepto

En el summum de la calidad de construcción en Android. Da igual si nos referimos al One clásico o al One M8, HTC ha mantenido el cuerpo de aluminio, la pantalla cubierta de cristal de máxima calidad. Gorilla Glass 3 acompaña a un dispositivo que también sigue apostando por los ultrapíxeles con una cámara trasera Dual, llamada ya HTC Duo, que también se diferencia de la competencia.

El cambio de Sense desde las versiones iniciales ha sido tremendo. Sense 5 ya supuso un antes y un después y en Sense 6 se sigue con la misma tendencia. Desde HTC buscan diferenciarse tanto por el exterior como por el interior. Posiblemente haya dispositivos que hagan lo mismo que el HTC One M8 de forma más rápida y eficiente, pero no cabe duda de que el dispositivo presentado hoy por HTC es todo un elogio al buen gusto, aunque también tiene pegas, no podía ser de otra manera.

Un concepto por pulir

El tamaño puede ser un problema. El One ya era grande con sus 4,7 pulgadas y ahora es mayor con las 5. Quizá sea algo más que echar en cara a un diseño que no por precioso es menos aparatoso. Mantenerse en las 4,7 pulgadas con botones virtuales habría sido el gran acierto de HTC, reduciendo el tamaño del modelo anterior.

La cámara parece haber mejorado pero, ¿se sitúa a la altura de las mejores del mercado? El apartado fotográfico sigue siendo fundamental para muchos usuarios y el One de 2013 dejó mucho que desear en cuanto a calidad de captura de imágenes.

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El peso. Lo incluiré aquí pese a que a mí no me supone ningún tipo de problema. A mí me gustan los móviles pesados pero entiendo que no a todo el mundo le parece igual. Si el One ya pesaba con 4,7 pulgadas, imaginad ahora con 5. El tamaño influye directamente en el peso cuando hablamos en un dispositivo de aluminio y cristal. Puede suponer un problema.

Conclusión

Me gusta el One. Me gustaba el One del pasado año y me gusta aún más el HTC One M8. Lo habría hecho más pequeño pero el smartphone perfecto no existe, y lo que para mí sería ideal para otro sería demasiado pequeño. El mercado tiende a las 5 pulgadas y hay que aceptarlo, no queda de otra. Creo que el concepto One toma cada vez más sentido. Una idea nació en mi cabeza el pasado año cuando pude sostener el terminal de HTC en mis manos y se ha reforzado con esta nueva presentación.

El problema real llega siempre en el mismo punto. ¿Quién pagará 730 euros por el One habiendo opciones más baratas y con un buen rendimiento en el mercado?

Y a vosotros, ¿el HTC One os parece también un concepto? Es lo que tiene la opinión, que puedo estar completamente equivocado.

1 comentario

  1. Genial la explicación y la opinión. Coincido en que podría estar jugando a eso. Incluso los nuevos anuncios con Gary Oldman lo dejan claro, no es un terminal para todos. Sólo para unos pocos.

    Quizás el problema de no poder fabricar en ingentes cantidades lo convierta en un plus pero para eso necesita hacerse una imagen de marca que, hoy por hoy, no tiene.

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