EDITORIAL: ¿Juegos Android comprados desde el inicio o free-to-play con pagos in-app?

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Los que seguimos el mercado de juegos para móviles desde una perspectiva más retirada, es decir, no sólo fijándonos en los éxitos del momento o en los juegos a los que actualmente jugamos, sino haciéndolo también desde el punto de vista de los “consoleros”, nos damos cuenta de que algo está cambiando en el mercado, sobre todo en el mercado de los juegos Android. Desde hace algún tiempo se está imponiendo una nueva modalidad de juegos, la de los gratuitos que no lo son tanto.

No hablaré hoy de títulos que podemos descargar gratis y jugar a cambio de soportar algo de publicidad en nuestras pantallas sino de los juegos con pagos in-app. Hoy hablaremos de los juegos free-to-play que triunfan en los distintos repositorios, tanto de Android, como la Amazon Appstore o la Google Play Store, como en los markets de otros sistemas operativos. Y dedicaremos el editorial de hoy a esto ya que últimamente hay mucha polémica con este tipo de juegos que bajo la bandera de juegos gratis enmascaran juegos de pago, al menos para los que no estén habituados a identificarlos antes de caer en las garras de la adicción. Lo sé porque al principio yo caí en muchos. ¿Empezamos?

Free-to-play

¿Qué son los juegos free-to-play?

Un juego free-to-play es, por definición, un juego gratuito. El jugador puede descargarlo, ya que la norma suele ser la de formar parte de la familia de juegos digitales u online, y jugar sin aportar ni un sólo centimo por hacerlo. Dicho modelo implica, sin embargo, que el desarrollador no gana nada con el propio juego, ni con su venta ni con pagos mensuales en forma de suscripción. Los ingresos de los desarrolladores provienen, por tanto, de la publicidad que el juego muestra durante la partida. Publicidad que, por otro lado, no podremos evitar ya que son la penitencia que el jugador paga por disfrutar del juego gratuito.

Este tipo de juegos que viven de los ingresos por publicidad ha evolucionado hacia otro modelo de negocio que es el que ahora campa a sus anchas por los distintos mercados de aplicaciones y juegos para móviles y que ha acaparado para sí el concepto free-to-play. Hablamos en este caso de los juegos con micropagos in-app, es decir, jugar al juego de forma gratuita pero abonar pequeñas cantidades de dinero en forma de ventajas que no podemos obtener de otra forma. Estas ventajas pueden ser objetos especiales, nuevos niveles o incluso vidas, siendo este último modelo el más utilizado por King, conocida desarrolladora de juegos como Candy Crush Saga, máximo exponente de los juegos free-to-play de la actualidad en Android.

En ocasiones, estos micropagos nos sirven como ayudas para la partida pero en otras ocasiones se vuelven necesarios para continuar jugando, y aquí es donde encontramos el principal escollo para este modelo de negocio, el momento en el que el jugador se siente perjudicado ante el “engaño” al estar en un juego supuestamente gratuito con jugabilidad limitada.

Jugabilidad limitada pero ¿suficiente?

Más diversión para Candy Crush Saga tras la actualización

Pondremos como ejemplo Candy Crush Saga porque, como hemos comentado anteriormente, es el más reconocible de estos juegos free-to-play en la actualidad. El modelo de Candy Crush se basa en un juego que ofrece 5 vidas que iremos agotando cada vez que fracasemos en un nivel. Las vidas se regenerarán a un ritmo de una vida cada 30 minutos y, si así lo deseamos, podremos adquirir cuando lo deseemos un pack completo de 5 vidas por sólo 0,89 céntimos.

Además del pago por las vidas tendremos las ayudas. Estas ayudas son power-ups que nos permitirán unir caramelos que no podríamos unir sin ellos, detener el avance del chocolate, romper caramelos únicos, movimientos extra, y varios más. Como vemos, Candy Crush nos permite jugar gratuitamente siempre que lo hagamos de forma moderada. Entramos, agotamos el número de vidas que tengamos disponibles y cerramos. Como añadido tenemos la parte social, y es que podremos solicitar vidas a nuestros amigos de Facebook, lo que nos ayudará a tener más tiempo de juego.

El modelo de Candy Crush es simple y efectivo. Si vas a jugar puntualmente, hazlo gratis. Si mi juego te engancha y quieres continuar más allá de las limitaciones de la versión gratuita, paga religiosamente y tendrás todas las vidas que quieras. Hasta aquí sería todo maravilloso si no existieran juegos que realmente sirven se sirven del modelo free-to-play para ofrecernos demos incompletas que no podremos seguir disfrutando a no ser que paguemos para desbloquear la continuación del juego. Y de este tipo de juegos no hay pocos, precisamente.

Obviamente, toca ponerse de parte del jugador al que le ofrecen un juego gratis y que se encuentra con que tiene 4 niveles y punto. Dicho jugador se siente, obviamente, estafado y no dudará en cargar contra la desarrolladora en cuanto le sea posible. El modelo de King para sus títulos es, sin embargo, ético y muy lucrativo.

Juegos más lucrativos e “impirateables”

Juegos-mas-lucrativos-Google-Play

Frente a los modelos tradicionales de videojuegos en los que abonábamos el importe total que se nos exigía y disfrutábamos del juego tanto como quisiéramos, el mundo móvil ha demandado otro tipo de juego, sobre todo en el entorno Android con su halo de gratuidad total que nunca ha sido así, por cierto.

El juego free-to-play con pagos in-app ha venido a demostrar que si un jugador está contento con un videojuego, puede estar pagando hasta la saciedad, hasta el punto de que sus pagos mantendrán a centenares de jugadores que sólo buscan la experiencia puntual y no están dispuestos a abonar ni un sólo céntimo. Estos jugadores gratuitos sirven, y muy bien, para expandir la popularidad de dicho juego. Sería interesante saber cuántos jugadores son pagadores de entre las decenas de millones de jugadores diarios de que presume Candy Crush Saga, por ejemplo. Estos jugadores pagan los sueldos de los programadores, ayudan a que el título esté siempre actualizado y a que sus creadores disfruten de suculentos beneficios, burbujas aparte.

Además, se añade el hecho de que los micropagos son seguros y pasan obligatoriamente, así lo dictamina, al menos, Google Play, por la tienda del sistema operativo de turno que se queda con un porcentaje de los beneficios al ofrecer el soporte para la descarga y actualización de estos juegos. El que los pagos de las vidas y los power-ups tengan que pasar por las respectivas tiendas garantiza, además, que dichos juegos no podrán ser pirateados, o no han podido serlo de momento.

El anterior modelo, sin embargo, se expone a que el .apk sea extraído y colocado en repositorios de juegos piratas. Mediante este modelo, muchos jugadores disfrutan del juego, allá con la ética de cada uno, y los beneficios son pocos. Es la principal razón de que muchas desarrolladoras estén optando por este último modelo. Es preferible, qué duda cabe, ofrecer un juego gratuito y que sea mantenido por los que lo juegan con avidez al riesgo de que sea pirateado y no se disfrute de ningún tipo de beneficio.

¿Qué sentido tiene piratear Candy Crush Saga? Al fin y al cabo, lo tienes disponible de forma gratuita.

El estancamiento del antiguo modelo

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En el otro lado están las desarrolladoras que aún siguen ancladas al modelo de videojuegos de pago desde el primer momento. Algunas de ellas, muy inteligentes, crean juegos magníficos que podemos adquirir a precios irrisorios. ¿Alguien imaginaba hace unos años que un videojuego del nivel gráfico y atractivo de Angry Birds podría adquirirse por menos de 1 euro? ¿O que tuviese una versión gratuita a cambio de soportar algunos banners de publicidad durante la partida?

En el lado contrario está, por ejemplo, Square Enix. Recientemente aterrizado en el terreno de los móviles desde el mercado de las consolas tradicionales, los Final Fantasy aparecen cada ciertos meses en Google Play y otras tiendas a precios prohibitivos si hablamos de móviles y tabletas, por muy potentes que éstas sean. 15 euros por un juego en una plataforma móvil es poco menos que un suicidio. Más aún sabiendo que se exponen a algo que todavía es bastante incontrolable, la piratería.

Estas desarrolladoras, no obstante, aprenden rápido (no todas) y el más claro ejemplo es el de EA Sports con su FIFA 14, recientemente aparecido en la modalidad de free-to-play en la Google Play Store. Gratis, podremos desbloquear modos de juego, jugadores históricos y más parafernalia mediática de las distintas ligas con la salvedad de que, si lo deseamos, seguirá siendo gratis toda la vida.

Fifa 14 para Android

Es la oportunidad de que todos disfruten de tu juego sabiendo que los “gamers” más adictos serán quienes paguen tu sueldo. FIFA 14 puede suponer un antes y un después en el mercado dado que es una apuesta seria por el modelo free-to-play de una las desarrolladoras más poderosas del mundo, y no me refiero sólo al terreno móvil, sino también a las consolas tradicionales y a los PCs.

Como último caso, y no menos curioso, están los juegos con sistema de pago híbrido y que abogan porque se pague una parte a la compra del juego y otra parte en forma de micropagos in-app para desbloquear ciertos niveles o mejoras. La desarrolladora se asegura de que todo el que juegue abone algún tipo de importe aunque el usuario puede sentirse engañado, y con motivo, dado que abona un juego incompleto, y tal vez no lo haga a sabiendas. Son pocos los juegos que apuestan por este modelo pero, en mi opinión, son tal vez los que más hierran en su planteamiento, restando posibilidades a la promoción del título, pese a casos concretos y excepcionales.

¿Quién ganará? ¿A quién preferís?

Como vemos, ambos modelos tienen sus pros y sus contras, excluyendo siempre a los que enmascaran demos y juegos incompletos tras la pantalla de la gratuitad. Yo, por mi parte, disfruto gratis de juegos free-to-play y sigo comprando juegos que, por un precio aceptable, me permiten no tener que desembolsar nunca más por ellos.

¿Y vosotros? ¿Qué modelo preferís?

7 comentarios

  1. Pues yo estoy a favor de los juegos freemium y de los que no lo son, cada cual en su estilo. Los free to play me gustan porque, normalmente, la dificultad suele ajustarse lo suficiente como para ser un reto el pasar las pantallas, siendo un aliciente. Buena muestra de ello es Real Racing 3, por ejemplo, un juego que abrió la senda de EA por este camino y que lo ha aplicado en Fifa 14. Por un lado, nos encontramos con juegos de una calidad impresionante que sería impensable hace unos años que se ofrecieran gratis. Y por otro, el ofrecer contenido añadido o más facilidades a la hora de pasar de nivel también contenta a otros usuarios, que ven la opción de ampliar su experiencia.
    Hay títulos en os que se hacen horribles las in app. Y otros en los que te gustaría que hubiera opción a compra directa. Como siempre, que hayan opciones es interesante, siempre y cuando no se abuse.

    • Obviamente, siempre que se haga de forma “legal” hay cabida para todo tipo de juegos, si bien los free-to-play están cada vez más en alza por lo que comento en el artículo. Quien quiere echar un rato y distraerse, lo tiene gratis, quien quiere viciarse durante horas ahí tiene el modelo de pago. Me parece quizá el más justo.

      No sólo Candy Crush, que he elegido por ser el más conocido, sino Real Racing 3, o Asphalt 8, o el propio Fifa 14. Y muchos otros que se suman cada día, cada uno en su nivel de calidad. Al menos así garantizas que el desarrollador seguirá ingresando dinero y te lo mantendrá actualizado. Conozco demasiados casos de juegos superventas que luego quedan en el olvido porque ya no les van a sacar más jugo.

    • Yo también soy más de free-to-play en el móvil, lo reconozco. No los exprimo como hago con la PlayStation 3 y entonces me valen juegos gratuitos sin mayores exigencias de pago, pese a que tengo muchos otros en mi agenda de aplicaciones que he pagado sin problema.

      Gracias 🙂

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