Llevar un smartwatch o reloj inteligente entraña múltiples ventajas a inconvenientes; gran parte de las cuales resultan obvias. Pero ¿qué ventajas no son tan conocidas? Veamos.

Ésta es una historia que se arrastra en el tiempo más de tres años, empezando como suelen comenzar todas las historias: con un personaje principal al que le sucede un hecho remarcable. Siento si peco de falta de humildad, pero pienso hablar de mí principalmente porque prefiero escribir con conocimiento de causa. Y en cuanto al hecho que desencadena esta historia… Diré que mi muñeca estrenó un objeto que llevaba años sin conocer. No, no me colocaron unas esposas por gritar “El iPhone es un asco” en la Apple Store, sino que me decidí ponerme mi primer smartwatch tras haberlo conocido en el MWC anterior. Y se llamaba tal que así: Sony SmartWatch.

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Google aún no había presentado Android Wear y los relojes inteligentes no estaban todavía hasta en la sopa, por lo que ir con con uno de estos relojes daba la sensación de marchar contracorriente. Igual que cuando hablabas por la calle en los primeros tiempos del móvil. Podía ver la hora, controlar la reproducción, hacer fotos a distancia, comprobar la hora, había que cargarlo casi cada día… Pasé de no llevar reloj en la muñeca a tener un objeto que clamaba mi atención y la necesidad de darle de comer con demasiada frecuencia. Algo que se ha ido repitiendo con el resto de smartwatch que desfilaron por mis muñecas (he ido cambiando, sí). Un LG G Watch, un Moto 360, el Samsung Gear S, ahora el Sony SmartWatch 3

Puede parecer que la historia no tenga un final feliz y que ésta dé la apariencia de haber hundido al protagonista, pero nada más lejos de la realidad: me encuentro tan a gusto con un reloj inteligente que no puedo salir a la calle sin él. Es cierto que no es un dispositivo imprescindible, que no es apto para todos los usuarios, que seguramente sean más caros de lo que deberían y que, por desgracia, Android Wear no está al nivel de lo que realmente demandan los smartwatch. Pero, aun así, sigue siendo un hardware al que se le puede sacar provecho. Y no sólo en los usos más habituales, como apreciaréis a continuación.

Es un excelente soporte para los recordatorios

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Para mí es de lo mejor de Android Wear: la posibilidad de guardar recordatorios sólo con decir “Ok Google, recuérdame que a tal hora tengo que hacer tal cosa”. En serio: Google ha hecho un excelente trabajo con el reconocimiento de voz y el manos libres a la hora de guardar tareas pendientes. De hecho, es la única manera que tengo de recordar lo importante: al tener siempre el reloj en la muñeca, no he de retrasar el momento de guardar el recordatorio porque lo digo a viva voz.

Ya no necesitas una pulsera cuantificadora

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Las Fitbit y similares son una excelente manera de fomentar el ejercicio y medirlo (creedme, sigo llevando una), pero cuando tengáis el smartwatch os podréis olvidar de ella (si sois puristas, como yo, no se dará el caso). Los relojes miden los pasos, las calorías consumidas, podréis utilizarlos en combinación con apps deportivas, si llevan GPS incorporado os ahorraréis el llevar el smartphone adosado al brazo (os lo recomiendo si practicáis deporte de manera habitual) y, encima, son capaces de medir la calidad del sueño (apps como Sleep as Android utilizan Android Wear como dispositivo de medición). Como veis, os ahorráis la Fitbit, Polar, Jawbone… teniendo el resto de ventajas de un smartwatch.

Puedes cambiar de reloj a diario

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Éste es uno de los aspectos que todos asociamos como algo implícito en los relojes inteligentes y que, por contra, menos experimentamos con el tiempo. ¿Sabíais lo fácil que resulta cambiar de esfera o watchface? Y existen cientos de ellas para elegir, la mayor parte gratuitas; además de que hay apps que permiten crear watchfaces personalizados.

Se anticipa a tus movimientos

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Eso es válido para Android Wear siempre que tengáis activo Google Now: el reloj se anticipará a lo que necesitéis. Trayectos, envíos que vienen de camino, tareas pendientes… Siempre que le explico las bondades de un smartwatch a alguien que no cree en los dispositivos “portables” suelo poner el mismo ejemplo: un día miré el horario y dirección de una tienda en el ordenador comprobando el trayecto en transporte público. Cuando me dirigía a la tienda, el smartwatch me avisó con un trayecto mejor al que yo tenía en mente con los horarios y esperas correspondientes. Sé que es mérito de Google Now, pero el disponer de toda la información en la muñeca sin necesidad de sacar el móvil del bolsillo es una gran ventaja.

Es el complemento perfecto del Google Chromecast

Las ventajas que no te esperabas de llevar un SmartWatch

Ligado con el punto anterior (es válido para los relojes que estén basados en Android Wear), he descubierto el enorme potencial del smartwatch en combinación con el Google Chromecast. Es cierto que resulta habitual ver la tele con el móvil cerca y que, por extensión, basta encender su pantalla para cambiar de capítulo o pausar la reproducción, pero la cosa cambia cuando te mueves por casa. Por ejemplo: suelo poner música con los altavoces de la tele usando el Chromecast. Y no sabéis lo práctico que resulta cambiar de canción desde el reloj mientras uno lava los platos o está dentro de la ducha: un toque y se cambia la canción. O se pasa al siguiente capítulo de la serie, se baja o se sube el volumen de la tele…

Estos son mis cinco usos poco conocidos de un smartwatch compatible con Android, especialmente de aquellos que son Android Wear. No pretendo con ello convenceros de que necesitáis uno porque se encuentran bastante alejados de resultar imprescindibles, pero sí que son un complemento perfecto si queréis controlar lo que pasa en todo momento dentro del smartphone sin necesidad de sacarlo del bolsillo. Y en las reuniones de trabajo se muestran doblemente útiles, por cierto.

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