Hace ya bastante tiempo que se viene notando un cambio en la imagen que los relojes de pulsera tienen en la sociedad. Mientras que hace unos años eran casi imprescindibles para tener control de qué hora era, la llegada de los móviles y los smartphones hizo que comenzasen a usarse cada vez menos.Como dijo Ken Robinson en una charla TED, quién quiere un dispositivo con una sola función teniendo en el bolsillo otro que da la hora además de muchas otras cosas. Muchos fabricantes han comprendido que el concepto debe cambiar y por eso se han volcado más del lado de la moda para convertir accesorios en complementos estéticos y el sector más tecnológico ha optado por marginarlos en su mayoría. Ahora son inteligentes, primera barrera salvada. Los smartwatches con Android Wear han tardado poco en comprender esto y es por ello que ya se notan signos más que evidentes del cambio de target. El diseño empieza a primar sobre todo lo demás.

Los relojes con Android Wear buscan su sitio en el sector de la moda

Aún recordamos el primer LG G Watch, con su pantalla cuadrada y su apariencia más cercana a los adorados Casio F91W, con su estructura de plástico funcional pero levemente estética. No tardó en evolucionar el concepto y ya tenemos entre nosotros smartwatches como el ASUS Zenwatch, el LG G Watch R o el Motorola Moto 360. Mirando unos y otros se da uno cuenta de lo poco que los fabricantes han comprendido que la estética es tan importante o más que la funcionalidad y que sus gadgets deben encajar en una cultura en la que quien usa reloj busca algo más que tener la hora y algo más accesible desde la muñeca.

Los relojes son complementos de moda que incluso varían correas y esferas en función de la ropa de cada día y Android Wear va tomando ese camino. El último en llegar, el LG Watch Urbane, vuelve a apuntar en la misma dirección. En Apple, que no dan puntada sin hilo, también han enfocado su Apple Watch hacia el sector de la moda. El responsable de su diseño y los sitios y conceptos escogidos para su presentación muestran a las claras que no se quiere algo que funcione y nada más sino un símbolo de status social. En el lado androide, el de Android Wear, no van a la zaga y pronto tendremos varias categorías de smartwatches, al igual que las tenemos en los móviles. Los de mejor diseño a la cabeza y los más simples, los más sencillos, en la base. Porque no lo olvidemos, el sistema operativo será el mismo y las funciones prácticamente idénticas, salvo diferencias en los sensores de unos y otros.

Los relojes con Android Wear buscan su sitio en el sector de la moda

A nadie se le escapa que las ventas de la primera época de los smartwatches con Android Wear están siendo decepcionantes. El precio es aún muy alto para las funcionalidades que ofrecen pero si los fabricantes dan un golpe de timón en cuanto a diseño y convierte los relojes en algo más, ¿encontrarán su hueco en el mercado? Siempre he sido reticente a los relojes pero hasta yo reconozco que los últimos modelos empiezan a ser realmente atractivos. Por el momento seguiré consultando la hora en mi smartphone pero ya no los veo como algo sólo para geeks u obsesos del control.

Si acaban encajando en el sector de la moda, los smartwatches pueden tener una cuota de ventas bastante interesante. ¿Cuánto tardarán las marcas clásicas de relojes en comenzar a convertir sus modelos en inteligentes? Google, y Android Wear, quieren estar ahí cuando se tome esa decisión. Y es que Android 4.3 Jelly Bean, el mínimo para poder usarlos, no tardará en no ser algo tan raro de encontrar.

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