Hagamos un listado de los aspectos técnicos que más valoramos en cualquier teléfono o tablet Android. Evidentemente, estaría la pantalla en primer lugar, siendo uno de los condicionantes en el tamaño y peso del dispositivo. También el almacenamiento es muy importante, entrando la cámara entre las piezas de hardware más valoradas. Además de otro aspecto que ha ido tomando importancia en los últimos años: el procesador, su número de núcleos y, después de que Apple anuncias su famoso A7, también la arquitectura de procesador. ¿Sois de esos usuarios especializados que pregunta sobre qué tipo de procesador incluye el móvil o la tablet? Bienvenidos al club. Pero, ¿es realmente determinante en el futuro rendimiento del terminal?

Procesadores: quadcore, dualcore, octacore...

Estamos acostumbrados a que en todos los terminales de alta gama se haga referencia a los procesadores quadcore, habiéndose convertido en el estándar de calidad en lo que a chips principales se refiere. También veríamos aquí a los tan habituales dualcore, a los singlecore de todas la vida e, incluso, a los más experimentales octacore que han desarrollado compañías como MediaTek o Samsung con su Exynos (cada cual con sus propios SoC). ¿Ocurre con los procesadores como con los burros, que han de ser lo más grande y potente posible? Podría pensarse que sí, que los quadcore u octacore son los más deseables porque poseen un mayor número de núcleos de procesamiento destinados a realizar tareas en paralelo. Pero, obviamente, esto no es así, pudiendo obtenerse rendimientos generales mejores con procesadores que, sobre el papel, deberían de ser menos potentes.

Procesadores: quadcore, dualcore, octacore...

En la eterna lucha con ampliar la velocidad de los procesadores y el número de transistores incluidos en los mismos (aquí entraría en juego la famosa ley de Moore), hemos visto como la tecnología aplicada a los semiconductores evolucionaba a pasos agigantados, habiéndose miniaturizado adaptando la potencia de procesamiento desde un ordenador portátil a un dispositivo de mano al tiempo que, obligatoriamente, se reducía su consumo y su emisión de calor incluyéndose numerosos sistemas dentro un mismo chip (SoC). Varias marcas se han hecho fuertes en el segmento de los microprocesadores destinados a los móviles, estando aquí la reconocida Qualcomm o MediaTek; además de incluirse a Samsung y a otras marcas menos conocidas, como Toshiba o Texas Instruments. Siempre sobre la arquitectura ARM, que Intel se ha quedado algo retrasada en el ámbito Android estando decidida a recuperar terreno con sus chips x86 para móviles.

Procesadores: quadcore, dualcore, octacore...

Arquitecturas, marcas y número de sistemas integrados en cada microprocesador aparte, sólo dos datos acaban transcendiendo de todo el entramado tecnológico que hay detrás de un chip para móviles: el número de núcleos de procesamiento y la velocidad máxima a la que pueden procesar los datos por unidad. Quadcore y más allá de 2 GHz, estos son los números más deseables de cualquier usuario, quedando encarnados por un nombre propio: Qualcomm Snapdragon 80x. El dominio de Qualcomm es absolutamente innegable, habiéndose convertido en un sinónimo de calidad y de prestaciones contrastadas. No en vano posee en cartera a los móviles más punteros de los 3 últimos años (quitando el iPhone, obviamente), dejando patente su arrollador dominio sobre el resto de competidores. ¿Qué tendrá su procesador quadcore para hacerle tan popular? Aunque no sólo sus quadcore: sus procesadores dualcore siguen siendo un auténtico referente. Y si no nos creéis ahí tenéis al excelente Motorola Moto X.

Procesadores: quadcore, dualcore, octacore...

Ya tenemos claro que el número de núcleos de procesamiento no es primordial en el futuro móvil, pero tampoco os vamos a engañar: la experiencia probando todo tipo de smartphones nos indica que sí que se trata de una guía clara por la que regirse, habiendo comprobado que nuestros móviles preferidos poseen un Qualcomm Snapdragon 800, 801 y, próximamente, también el Qualcomm Snapdragon 805. El rendimiento también depende del resto de componentes, como la memoria RAM y, sobre todo, la pesadez de su personalización. Así, un móvil quadcore de Samsung se aprecia más lento que un quadcore de Nexus 5 equivalente en velocidad de reloj, poniéndose de manifiesto que la optimización de software es clave para obtener mejores datos en la práctica y también en los benchmarks. Por más que algunos se encarguen de trucarlos.

¿Y los procesadores octacore? Bien, no podemos decir que vayan a popularizarse, al menos de momento. El octacore más famoso del mercado, el de MediaTek que montan muchos móviles chinos, ofrece un rendimiento demasiado pobre como para enfrentarse a cualquier quadcore de Qualcomm, siendo algo que lastra como norma general a todos sus SoCs. Tampoco el octacore de Samsung Exynos es rival, aunque sí que hay que mencionar que el microprocesador de los coreanos incorpora una forma diferente de funcionar: quadcore de alta velocidad para los momentos que se necesita máxima potencia y otro quadcore de baja velocidad para ahorrar al máximo en batería. Esta tecnología, denominada Big.LITTLE y estando promovida por ARM, no parece que vaya a establecerse como tendencia, quedando marcada la estrategia planeada por Qualcomm y sus futuros quadcore de 64 bits. Al menos en el terreno móvil, por supuesto. Aunque habrá que ver si Intel consigue arrebatarle una pizca suficiente de pastel como para convertirse en un contrincante de valor, sabiendo que la futura batalla se librará en el campo de los dispositivos móviles. ¿Las máquinas de sobremesa pasarán al terreno profesional? Todo parece indicar que sí.

Procesadores: quadcore, dualcore, octacore...

Los SoC quadcore son el presente y el futuro de la tecnología móvil, ofreciendo las mejores ventajas de uso junto a una potencia lo suficientemente alta como para ejecutar multitud de tareas en paralelo y ofrecer un gran rendimiento gráfico gracias a sus GPUs integradas. Bajo consumo, baja emisión de calor, chips dedicados al control de sensores, a la escucha de la voz… Y una marca que ha hecho de Android todo un fortín. ¿Os fijáis en el procesador a la hora de comprar vuestro móvil? ¿Habéis notado diferencias exageradas de rendimiento comparando a los diferentes quadcores, dualcores u octacores del mercado? Se abre la veda en los comentarios.

2 comentarios

  1. Yo creo que es más una cuestión personal. Yo personalmente valoro que la pantalla táctil sea grande, el tema del dual sim, y la memoria (suficiente para instalar apps sin problemas, pero lo del procesador, sin llegar a exagerar sí que se nota. Quad core es suficientemente rápido para la mayoría de las funciones

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