Llevamos tanto tiempo viendo a Samsung en cabeza del mercado mundial de smartphones que resulta difícil imaginar un futuro en el que el dominio no sea tan claro. Los precedentes, sin embargo, no son muy halagüeños cuando miramos a quien en su momento fue el dominador absoluto, Nokia. Los coreanos hacen bien en centrarse en elevar sus cifras y no considerar la última bajada de cuota como algo puntual, como un accidente, y es por ello que la renovación ha llegado a su catálogo y tras decenas de smartphones que aportaban más bien poco, algunos vuelven a despuntar, como el Galaxy A5 o el Galaxy A7. De los Note ni hablamos, claro está. Éstos parece que van por libre y que no notan crisis ni desventuras. Con el Galaxy S6, sin embargo, es otra historia.

¿Qué debe hacer el Galaxy S6 para que Samsung vuelva a sonreír?

Sobre los hombros del smartphone que veremos el próximo 1 de marzo, el Samsung Galaxy S6, hay buena parte de las esperanzas depositadas por su fabricante. La cifras no mienten y sólo muestran lo que desde los medios se lleva diciendo mucho tiempo, que la pérdida de feeling entre los coreanos y su público es evidente. Desde Seúl llevan tanto tiempo fomentando la venta a base de bajadas de precio que han conseguido un desapego importante, un desarraigo por los valores de la marca, y eso se ha convertido en algo grave cuando la competencia ha comenzado a ofrecer lo mismo, pero más barato.

Independientemente de especificaciones, bastante cansinas a costa de las filtraciones previas a los grandes lanzamientos, el Samsung Galaxy S6 tiene la responsabilidad de conseguir que el mercado vuelva a querer a Samsung, algo que no ocurre casi desde el Galaxy S2, hace ahora cuatro años. El que entonces fuese uno de los smartphones del año fue viendo cómo las siguientes generaciones perdían más y más protagonismo. A día de hoy, posiblemente se hable menos del S5 que de cualquiera de sus hermanos de categoría. Samsung tiene un problema de desgaste más que evidente y debe solucionarse cuanto antes.

¿Qué debe hacer el Galaxy S6 para que Samsung vuelva a sonreír?

La estrategia de la Serie A parece estar calando pero quizá no sea suficiente. Marcos metálicos, pantallas con menos resolución pero con mejor rendimiento, baterías contenidas pero suficientes con estrecheces en marcos y grosor. Un nuevo concepto de dispositivo de los coreanos gusta y el Galaxy S6 debe refrendarlo. Un nuevo look para su software, más Lollipop, más Material Design, menos recargado. Más limpio, con menos bloatware o con posibilidad de desinstalarlo. Sencillez, ni más ni menos. Los aficionados a la marca también demandan algo nuevo y no acaban de comprender por qué el S5 no ha funcionado y el Note 4 sí. La clave quizá esté en la competencia, menos potente en phablets, salvaje en smartphones.

Como en cada pretemporada de F1 y como si de un piloto se tratase, Samsung ha estado recuperando sensaciones con el Galaxy A5 pero llega la hora de que empiece el campeonato. Llega la hora de subirse al Galaxy S6 y comenzar a dar vueltas y a hacer tiempos. Puede que al gigante oriental no le sirva con volver a hacer un año bueno pero no ganar ni el campeonato individual ni el mundial de constructores. Son negocios, no lo olvidemos, y remontar cifras es importante. El S6 debe devolver a Samsung a lo más alto del podio y para ello está construido. Pero no hay que perder de vista que la confianza no sólo se recupera con software o con metal. La confianza se recupera demostrando que uno aprende de sus errores y que sabe sobreponerse a las crisis.

El Galaxy S6 tiene un largo camino que recorrer y estará lleno de pistas mojadas.

Sin comentarios

Deja una respuesta