Android está plagado de plástico. Lo llamemos como lo llamemos, y aunque realmente debamos llamarlo policarbonato, no deja de ser plástico y es uno de los motivos de discusión en el mercado de los smartphones desde que nació. Que si el iPhone es de metal, que si queremos algo mejor, que si cualquier frase que hayáis podido leer al respecto. El plástico está muy denostado y es algo realmente incomprensible pero la opinión de los usuarios es soberana y poco a poco se empieza a buscar otras cosas. HTC lo intenta con sus One de aluminio, Sony recubre sus Xperia Z de cristal y otros fabricantes menos conocidos también buscan soluciones a esa saturación de plástico que nos encontramos en cada tienda. Y está Samsung, con una cuota de mercado que ya quisiera para sí cualquier otra empresa y que parece que tomará la decisión salomónica. ¿Queréis metal? Lo tendréis, pero no abandonaré el plástico.

Samsung y los materiales

Con el Galaxy Note 3 probaron a texturizar la carcasa trasera. Parecía piel aunque no lo era y sin embargo no fue suficiente. La verdadera avanzadilla en el mercado del metal para Samsung es el Galaxy Alpha. Tampoco es que sea completamente metático, de hecho de metal sólo tiene el chasis pero para los usuarios puede que eso sea suficiente. Querían metal y les están dando metal. Y no llegará así sólo el Alpha. La nueva familia Galaxy A está ya casi lista, calentando motores para salir a competir con las armas que su fabricante les ha dado. Un nuevo diseño con nuevos materiales y una nueva estrategia. No competir en potencia puede que sea un impedimento en un mercado androide plagado de opciones más baratas que cualquiera de estos Galaxy A.

Como digo, la opción de Samsung es la salomónica. Dispone de una cuota de mercado más que suficiente para permitirse unos cuantos terminales estrellados así que, ¿por qué no probar? Pronto tendremos a la nueva familia Galaxy A a la venta y ya serán tres las series de alta gama que los coreanos comercializarán. Todas de forma simultánea, todas haciéndose la competencia las unas a las otras aunque los Note estén un poco fuera del target de los otros dos.

¿Tan malo es el plástico? Resiste mejor los golpes, resiste mejor los arañazos, hace que nuestro smartphone pese menos… en mi humilde opinión son todo ventajas y muy pocos inconvenientes. ¿Queremos aspecto premium? Me parece bien aunque lo que debería ser premium es el interior, y los Galaxy S ya tienen un interior al más alto nivel. Tal vez esta serie A no sirva más que para contentar a los que reniegan del policarbonato como material. Para callar bocas. Veremos si las ventas les funcionan y así saldremos de dudas. Porque si al final resulta que los dispositivos se estrellan tendremos que admitir que la petición de metal no es más que postureo y que al final del camino sólo existe una cuestión determinante: el precio.

3 comentarios

  1. Yo aquí no tengo muy clara la posición. Por un lado cojo el Mi4 y pienso que el perfil de aluminio es genial. Por otro cojo el Note 4 y creo que es incómodo, como me pasa con el iPhone 5S.

    Luego uso un G3 y es el paraíso de la ergonomía pero el tacto… es de plástico claro.

    ¿Por realismo? Plástico, sin duda, quizás algo como Nokia, pero plástico. ¿Por tacto y estética? Metal…

    ¿A la hora de la verdad? Prefiero que mis móviles no vuelen, no sé si me explico…

    • Totalmente de acuerdo, aunque siempre queda la opción de las fundas de silicona pa evitar vuelos inesperados. Hablar de plástico parece hablar de material cutre y no tiene por qué ser así en absoluto. El note 4 se hace incomodo en la mano porque tiene un tamaño exagerado para ser utilizado como un teléfono en la mano. A mi ya me pasaba con el note 2

      • Hay una tendencia general a pensar que el plástico es malo y sinónimo de barato que cuesta entender, la verdad. Luego bien que alaban a los Nokia o a los Motorola, o a “qué buen trabajo han hecho con el Nexus 5”. Los materiales no influyen en esto, el diseño sí.

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