Las tablets Android son realmente populares y ya acumulan tanto ventas como experiencia. Pero ¿están realmente al nivel de la competencia? ¿Son recomendables?

Hay temas bastante recurrentes dentro de la tecnología móvil, resurgiendo cada cierto tiempo como una saga famosa del cine que se niega a quedar en el olvido. Por ejemplo, en Android tenemos a la fragmentación como uno de los principales motivos de crítica, sufriendo también el lastre de los lags, la piratería, la falsa creencia de los virus dentro de las aplicaciones o, por ejemplo, la opinión extendida de que las tablets Android no están al nivel que deberían. ¿Os suenan todas estas discusiones? Si sois tan acérrimos defensores de este sistema como yo seguro que os habréis metido en multitud de “peleas”, debiendo defender a Android de unos ataques que, en la mayoría de los casos, son sólo un mito. Pero ¿qué ocurre con el de las tabletas?

¿Están las tablets Android al nivel de la competencia? Sí, pero no

Desengañémonos: por más que deseemos lo contrario, y que tratemos de constatarlo viendo la cantidad de modelos disponibles que existen en el mercado, las tablets Android no están al nivel. Y, desgraciadamente, no lo han estado nunca, pecando de un retraso en el desarrollo que ha acabado lastrando la opinión general y su propia aceptación. Y es que ya lo decía mi compañero Samuel hace unos meses: lo más difícil de estos dispositivos es justificar su compra, apostándose en mayor medida por unas tablets que bien poco tienen de calidad.

Uno ve la mayor parte de candidatas a convertirse en la tablet de un usuario o de una familia y se echa las manos a la cabeza. ¿Realmente se pretende competir con el iPad ofreciendo dispositivos de dudosa calidad, con una experiencia nefasta en la mayor parte de las ocasiones, pésimos en hardware y vendidos con la excusa de que son un soporte barato para el ocio y el entretenimiento? Ni mucho menos: a pesar de que puedan parecer económicas, resultan caras a corto plazo, encontrándose con ellas nada más que problemas. ¿Existen tablets Android suficientemente económicas y que ofrezcan un mínimo de garantías en términos de calidad y fluidez? Por supuesto que sí (el Xiaomi MiPad, por ejemplo; los últimos modelos de Samsung Galaxy Tab), pero no suelen ser la opción mayoritaria de los usuarios.

A pesar de que hay muy buenas tablets Android, no son la opción mayoritaria.

Pongamos frente a frente lo mejor de un sistema operativo frente a la competencia clave en término tablet. Podríamos tener una Nexus 9, por ejemplo, apuntando a un iPad Air 2. La diferencia en pulgadas es lo menos clave, teniendo, en términos de potencia, calidad de pantalla, resolución y posibilidades, a dos dispositivos que son bastante similares (no me fustiguéis por esto, ya sé que hay diferencias más allá de estos aspectos de hardware). Entonces, si son tan similares… ¿Cómo es que el iPad Air 2 vende millones y la Nexus 9 ni siquiera ha sabido buscarse un hueco dentro de los usuarios de Android? Vale, ha tenido algún problema de construcción, pero es mínimo y no motiva la diferencia en aceptación y ventas.

¿Están las tablets Android al nivel de la competencia? Sí, pero no

Defender las tablets Android por encima de un iPad es casi tan complicado como meterse en Twitter para hacer un alegato de la tortilla sin cebolla: la mayor parte de la gente te va a criticar aunque sea sólo por haber roto con el estándar. Y el iPad no sólo es definición de tablet porque salió antes y porque se haya vendido casi tanto como el pincho de tortilla (con cebolla): lo es porque en él se aprovecha al 100 % el formato, obteniéndose la conjunción perfecta entre herramienta de productividad, ocio, entretenimiento, enseñanza, divulgación… Quizá podamos estar de acuerdo o no, pero el iPad tiene más posibilidades de sustituir a un portátil de tamaño medio que cualquier tablet Android, sabiendo de antemano que aquello que te va a ofrecer estará a la altura de las expectativas. Y ahora hagámonos esta pregunta: poniéndonos en la piel de un usuario medio, ¿la tablet Android media cumplirá sus expectativas? Me gustaría decir que sí, pero la respuesta es un no.

El iPad puede sustituir a un ordenador medio; una tablet Android no

Ya lo dije antes: claro que hay modelos capaces de ofrecer lo mejor en productividad, ocio y enseñanza, pero no son el objetivo mayoritario del “target” medio. Y tampoco los desarrolladores se han puesto las pilas con estos dispositivos, siendo muy pocas las apps que realmente estén adaptadas para aprovechar el 100 % de una pantalla más grande. De hecho, basta con visitar la App Store para darnos cuenta de que el empeño por la compatibilidad es mucho mayor, encontrándonos con mucha menos resistencia a las pantallas grandes que en Android (incluso Apple defiende mil veces más su modelo de tablet que Google). Entonces, ¿qué nos queda? Comprar una tablet Android para ver pelis, jugar u ofrecérselas a los niños. Y, si probáis un iPad, estaréis conmigo que también ofrecen mejor experiencia en este campo (como lo prueben los niños olvidaos de meter a una tableta androide en casa).


¿Están las tablets Android al nivel de la competencia? Sí, pero no

No creáis que no me gustan los dispositivos de gran pantalla propios de Android: uso a diario una tablet y estoy encantado con ella. Incluso la utilizo para trabajar, como ya especifiqué en un post anterior. Pero he de reiterarme en mis impresiones: están a años luz de la propuesta de Apple. Y si nos fijamos en Microsoft la diferencia es aún más abismal: una Surface 3 le da mil vueltas a cualquier tablet Android. ¿No creéis que Google debería ponerse las pilas con el formato tablet? Yo, desde luego, sí.

3 comentarios

  1. Concuerdo completa y absolutamente contigo. Estoy usando una “Memo pad de Asus” de 8 pulgadas y vengo de una Galaxy Note 8.0, aunque ambas me han gustado, he accedido a la Ipad que tienen compañeros en el trabajo y otros en la escuela y concluyo que no volveré a comprar tablets con Android, este sistema operativo me encanta en teléfonos pero las tablets no dejan de sentirse como un telefonote mal adaptado.

    • Desgraciadamente, ésa es la verdad. Si quieres una tablet Android has de buscarla dentro de un entorno que sea característico para algo que te gusta. Por ejemplo: si te gusta jugar, una Shield con el mando te va a enamorar (es la que tengo, y me encanta); si dibujas a mano, una tablet Galaxy Note puede que cumpla tus expectativas. Y así.

  2. Como tu dices, sí pero no. Me compre un IPad cuando salieron. Fantástico. A los dos años ya no podía actualizar el sistema y, como el resto de tablets, y como dijo alguien en su día, a los dos años se convirtió en un bonito posavasos o como el video que corria por ahí, en una tabla de cortar para la abla de cortar para la cocina. La diferencia: 675 euros frente a 250 o 300. No voy a decir que IPad es una porqueria porque mentiría pero decir que los tablet Android no están a la altura, en mi opinión, también es mentir. Un saludo. Izas

Deja una respuesta