No hay ninguna duda: en el segmento de los procesadores para smartphones y tablets, el claro vencedor es Qualcomm. Esto no significa que sea el único ya que, a tenor de sus competidores, podemos destacar ahí a MediaTek, Nvidia con sus últimos Tegra e, incluso, a Intel. Dentro de la plataforma Arm, donde han habido constantes mejoras de rendimiento y de arquitectura de procesamiento, Qualcomm las ha sabido aprovechar al máximo con su familia Qualcomm Snapdragon, habiéndose convertido en la seña de identidad de cualquier móvil de gama alta. Ni siquiera Samsung ha conseguido arrebatarle el puesto con su Exynos, montando chips del gigante estadounidense incluso en sus topes de gama. Por ejemplo, el último Samsung Galaxy S5 saldrá de serie con un procesador Qualcomm Snapdragon 801 de última generación anclado a una velocidad máxima de reloj de 2,45 GHz, habiendo mejorado en potencia y prestaciones con respecto al Qualcomm Snapdragon 800 de su hermano el Samsung Galaxy S4. Pero, ¿en qué se diferencian realmente?

Comparativa Qualcomm Snapdragon 800 y 801

Desde los sitios Frandroid y Android Authority nos llevan unas comparativas de prestaciones y de rendimiento entre la última familia Qualcomm Snapdragon, incluyendo los chipsets APQ8064T (Snapdragon 600), MSM8974 (Snapdragon 800), MSM8974AB (Snapdragon 801) y MSM8974AC (Snapdragon 801). A tenor por las mínimas variaciones en su denominación de fábrica, ya se deja intuir que la evolución no llega al nivel de la presentada con la familia anterior, la Qualcomm Snapdragon 600, habiéndose mejorado en velocidad de reloj para los cuatro núcleos de procesamiento, en velocidad para la GPU, en velocidad máxima para la memoria y en autonomía. Los datos quedan reflejados más claramente en la siguiente gráfica, donde se ve el pequeño salto en rendimiento cuando se compara la familia 801 con la 800.

Test de rendimiento del Qualcomm Snapdragon 801 y comparativa con el Snapdragon 800

Si nos fijamos sólo en el procesador, observamos que no existen grandes diferencias entre los dispositivos que los montarían, como sería el Samsung Galaxy S5 con su Snapdragon 801 MSM8974AC y el Sony Xperia Z2 con su Snapdragon 801 MSM8974AB. Es cierto que el primero es más rápido que el segundo, pero, como suele ocurrir, es el dispositivo en su conjunto el que consigue la diferencia en cuanto a calidad y prestaciones. Con procesadores técnicamente tan avanzados como los Qualcomm Snapdragon 800 y 801 tenemos asegurado un buen futuro para los smartphones y tablets que lo integran, habiendo llegado a un límite en el que los procesadores para móviles van a evolucionar a un ritmo más desacelerado. Como comprobaremos en la siguiente generación, la Qualcomm Snapdragon 805, sabiéndose ya que incluirá el núcleo Krait 450 a 2,5 GHz de velocidad por núcleo y una nueva GPU: la Adreno 420. Mejorando con ello las prestaciones gráficas y el rendimiento general, restando saber hasta qué nivel.

Test de rendimiento del Qualcomm Snapdragon 801 y comparativa con el Snapdragon 800

A lo largo de este año veremos si Qualcomm mantiene su dominio sobre el resto de sus competidores. Lo va a tener difícil: Nvidia ha hecho muy buen trabajo con su Tegra K1, y Samsung va a seguir evolucionando su Exynos. Además de que MediaTek gana terreno equipando a duros aspirantes a la gama alta, recortando rápidamente las distancias que le separan con Qualcomm.

Fuente Frandroid | Android Authority

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