Gionee es uno de esos fabricantes chinos que poseen una identidad característica. ¿Cuál? Está claro: la delgadez dentro de smartphones elegantes hechos de metal. Y el Gionee S8 no es una excepción.

Muchos móviles de metal, muchos: éste es el balance a grandes rasgos de nuestro paseo extenso por el MWC 2016. Mucha esquina suave y énfasis por los bordes redondeados con la famosa pantalla en 2,5D favorecida por la integración del cristal con el cuerpo de metal. Y también seguimos viendo la importancia de que los smartphones sean lo más delgados posible, siendo un toque que favorece la elegancia y la distinción; dos de los puntos donde se empeña en destacar el fabricante como Gionee: sus propuestas son tan arriesgadas como rebozadas de clase. Y claro, no podía faltar un modelo a la cita del evento más famoso sobre móviles, trayendo a Barcelona su Gionee S8. Una gozada para la vista y para nuestros dedos, las cosas como son. Aunque con algunas dudas sobre la economía de un smartphone tan fino y grande. ¿Se disiparían dichas dudas tras hacerle una primera review?

Aquí tendría las primeras impresiones del Gionee S8 en vídeo: un móvil que enamora a la cámara con sus curvas y también con sus especificaciones. Y siendo de los únicos que apuesta por expandir las posibilidades de la interfaz gracias a integrar en la pantalla un sensor de presión a lo 3D touch del iPhone 6S/6S Plus (de hecho, lo llaman tal que así). Mirad.

Diseño y aspecto del Gionee S8

Resulta indudable que el fabricante chino desea que su modelo recién presentado destaque entre el resto de smartphones que puedan rodearle en cualquier vitrina, ofreciendo un cuerpo de metal unibody con un frontal limpio igual que la cara posterior; a excepción de la cámara, el flash y el curioso lector de huellas redondo que el fabricante remata con su característica sonrisa. Las líneas del contorno siguen la tendencia del suavizado y para conseguir que pasar el dedo por los bordes no ofrezca ninguna resistencia, teniendo unos acabados sobresalientes dentro de un grosor mínimo. El equilibrio entre dicho grosor y las dimensiones es más agradable que en otros Gionee, dando como resultado un agarre que no es molesto. Habrá que ver qué ocurre sosteniéndolo durante mucho tiempo y, sobre todo, si el que lo sostiene posee unas manos “pequeñas”.

Toma de contacto con el delgado Gionee S8

El metal de la cara trasera ofrece un tacto frío y cierta sensación de que el móvil se resbala. Se ve y se aprecia grande, manteniendo los botones de volumen y encendido en el costado derecho con la salida de auriculares en la parte inferior. Algo que sorprende es que el Gionee S8 apueste por meter un botón de Home a lo Samsung (algo que también tiene el Xiaomi Mi5, por ejemplo; aunque el del Gionee es más ancho) y botones de navegación capacitivos.

Uso y funcionamiento

Toma de contacto con el delgado Gionee S8

Una de las estrellas de este hardware es su sensor de presión para la pantalla. Éste funciona muy bien, aunque no posee una utilidad real: en las pruebas que hicimos, sólo se podía animar el fondo de pantalla al presionar fuerte y desplegar los contactos en el lado izquierdo de la pantalla (a lo Galaxy Edge). Y eso sí: la pantalla Super AMOLED luce espectacular, ofreciendo una muy buena nitidez, resolución Full HD y los colores algo saturados que acostumbra. También la encontramos con muy buena respuesta.

El rendimiento es excelente: un MediaTek Helio P10 (quizá una elección que podía haberse mejorado a tenor del resto del hardware), 4 GB de memoria RAM, 64 GB de almacenamiento interno y doble SIM con posibilidad de SD Card. Muy fluido, rápido y sin que la interfaz personalizada de Gionee se mostrase pesada; quedando sobre Android 6.0 Marshmallow.

Toma de contacto con el delgado Gionee S8

Como es habitual en el MWC 2016, las condiciones del stand no eran las más adecuadas para probar la cámara del Gionee S8, pero sí que nos llevamos la sensación de que está a muy bien nivel. Tanto por números (16 y 8 megapíxeles para delante y detrás) como por la velocidad de captura, guardado y calidad de las capturas: según nuestras primeras impresiones, mantiene el tipo de manera más que decente.

Conclusiones

Toma de contacto con el delgado Gionee S8

Las sensaciones encontradas con este Gionee S8 son muy positivas: diseño espectacular, materiales que mantienen la línea de lo más alto del catálogo en cuanto a smartphones se refiere, una delgadez que no raya en lo exagerado (pero casi), innovaciones que no tienen demasiado sentido en la actualidad (ese sensor de presión) y un precio y disponibilidad que, por desgracia, se escapan a nuestro mercado: para China y a un precio al cambio que ronda los 450 euros. Bajo nuestro punto de vista, quizá algo alto a tenor de otras propuestas que hemos visto en el MWC 2016.

Sin comentarios

Deja una respuesta