El éxito de Samsung no sorprende a nadie que sea aficionado a la tecnología, parece que actualmente son el rey Merlín de los móviles. Tanto en lo que se refiere a smartphones de altísima gama (como el esperadísimo Samsung Galaxy S4) como en el segmento del phablet que ellos mismos crearon, estando aquí el dominante absoluto del terreno smartphone: el Samsung Galaxy Note 2. Aunque no se limitan a uno u otro extremo, ya que han subido un escalón presentando lo que es el phablet gigante o mini tablet: el Samsung Galaxy Note 8.0, con el que han engalanado su stando en el MWC 2013 dejando probar a todos los que se acercan por allí (que no son pocos) las mieles de este fabuloso terminal. Y no íbamos a marcharnos sin probarlas nosotros, así que allí que fuimos a realizar un primer análisis a la tablet mini que va a triunfar esta temporada: el Samsung Galaxy note 8.0.

Como es costumbre en el fabricante últimamente, este modelo sigue el patrón de diseño que ya marcó el anterior Samsung Galaxy S3, presentando unas líneas suaves con marcado carácter redondo en las esquinas donde destaca el plástico como único componente, con detalles de apariencia metálica para todo el contorno y la habitual apariencia satinada para carcasa trasera. Pantalla TFT de 1280X720 píxeles (una verdadera pena que no incluye resolución full HD) con una respuesta táctil excelente a los dedos y, sobre todo, al S Pen incluido, que está enclavado en la parte inferior del Samsung Galaxy Note 8.0 resultando muy cómodo en las manos y con mayores funciones a realizar sobre la pantalla del dispositivo. Con un control heredado del Samsung Galaxy Note 2, por supuesto, por lo que no os sentiréis ajenos si ya poseéis el phablet.

A pesar de que el tamaño no es exagerado, no se puede decir que el manejo del Samsung Galaxy Note 8.0 resulte cómodo con una mano, ya que tiende a hacerse algo pesado para un manejo esporádico, necesitando asentarse entre las dos extremidades a pesar de que la vista opine lo contrario. Aun así, no podemos decir que se muestre pesado, ya que sus componentes, y el propio diseño del terminal, apuestan por la ligereza y por ser compactos, disfrutando de un procesador a cuatro núcleos y 1.6 gHz con 2 GB de RAM y cantidades de almacenamiento de 16 y 32 GB, con opción a sólo WiFi o, también, 3G, incluyendo en este pack la opción de realizar llamadas. Algo nada común en un tablet.

¿Os ha cautivado esta propuesta de Samsung en el terreno de las tablets de medio formato? ¿Os veis con una Samsung Galaxy Note 8.0 en las manos? Pues ahora podréis admirarla en todo su esplendor gracias al vídeo que le grabamos en pleno MWC 2013, mostrada por una de las azafatas de Samsung y haciendo hincapié en compararla con la que es su principal rival: el iPad Mini.

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No cabe duda de que Samsung sabe hacer terminales, por más que no acabe de innovar en el diseño y aspecto generales además de en la utilización masiva del plástico. La Samsung Galaxy Note 8.0 se siente muy bien en las manos con un tacto suave y agradable, sin que se haga pesada o incómoda. Resulta una delicia manejarla con los dedos y, sobre todo, con el S Pen incluido, prestándose a ello toda la cantidad de apps incluidas en su interfaz TouchWiz con las que podréis dibujar, editar o, también, escribir directamente sobre la pantalla. ¿Preferiríais una Samsung Galaxy Note 8.0 a un Google Nexus 7 sólo por el stylus? La duda está servida.

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