Como en el resto de ámbitos, también en los teléfonos móviles existen las modas, contagiando a todos los fabricantes en cuanto alguno alcanza cierto éxito con según qué dispositivo. Ocurrió con los phablets, yendo todos detrás en cuanto Samsung se acabó consagrando en ese segmento gracias al Samsung Galaxy Note 2. Podemos decir que se instauró la moda de las pantallas inmensas, habiéndose seguido a rajatabla hasta las 6,4 pulgadas del Sony Xperia Z Ultra. Lo queramos o no, los fabricantes arriesgan lo menos posible, encontrándose actualmente con que todos, o casi todos, quiere su reloj inteligente o smartwatch. Han pasado más de dos años desde que Sony se lanzara a la piscina con su primer LiveView (uno de los primeros smartwatch realmente comerciales), y actualmente tenemos en el mercado al Sony Smartwatch 2, al Samsung Galaxy Gear, al Pebble y a muchos otros menos conocidos estando en proyecto el de LG o el siempre rumoreado smartwatch Nexus de Google. Y ante esta moda, nosotros nos preguntamos: ¿realmente son prácticos los relojes inteligentes? ¿Valen su precio? ¿Sirven para algo más que para lucirlos en la muñeca? Veamos.

Los fabricantes se han tomado muy en serio la moda de los smartwatch, aunque también la moda de ponerlos a un precio algo excesivo. Todos instalan apps en mayor y menor medida aportando un conjunto de posibilidades genéricas, siendo también conjuntos muchos de sus inconvenientes. ¿Son para vosotros? ¿No lo son? Veamos qué es lo que pueden aportar y en qué serán más una molestia que un beneficio, siempre teniendo en cuenta nuestra perspectiva: la de haber usado smartwatch durante varios meses.

Ventajas e inconvenientes de los relojes inteligentes smartwatch para Android

Ventajas de los relojes inteligentes o smartwatch

Estos dispositivos son modernos, atractivos, manejables y suelen ser el objeto de deseo de muchos geeks, aunque tienen más ventajas aparte de las más superfluas. Como por ejemplo:

  • Permiten usar el teléfono sin sacarlo del bolsillo. Es el colmo de lo absurdo, pero muchos móviles tienen la pantalla tan grande que acaba dando pereza el sacarlos para leer las notificaciones. Con un smartwatch accedemos a una buena parte del móvil a distancia, añadiendo comodidad a su uso.
  • Permiten instalar aplicaciones al gusto. Podemos comprar un reloj corriente con muchas funciones, pero sólo a un smartwatch podemos añadirle funciones casi sin coste. El reloj a nuestro gusto, existiendo la posibilidad de, incluso, tener acceso a hacer fotografías (tanto con el propio smartwatch como accediendo desde él a la cámara del teléfono).
  • Se puede cambiar el aspecto de la pantalla de inicio. Todos cambiamos de reloj por cómo se ve el propio reloj, pero sólo con un smartwatch resulta posible variar el aspecto en pocos toques y sin hacer nada más.
  • Son perfectos para practicar deporte. Los smartwatch están especialmente indicados para las prácticas deportivas, facilitando el registro del movimiento, la quema de calorías y la comprobación de la progresión en tiempo real mientras se hace deporte. Dependerá de si el móvil dispone de GPS o no, aunque siempre se puede comunicar con el teléfono mientras se lleva en el brazo o en la mochila.
  • Facilitan que no perdamos el móvil. Ésta es una utilidad que tiene casi todos los smartwatch, viéndose favorecida por la conexión continua por Bluetooth entre smartphone y reloj. Si se rompe el enlace el reloj nos avisará, evitando así que dejemos atrás el móvil.
  • Son un reloj. Puede parecer una obviedad, pero un smartwatch también es un reloj. Y con un diseño rompedor que no suelen tener los relojes normales.

Ventajas e inconvenientes de los relojes inteligentes smartwatch para Android

Inconvenientes de los relojes inteligentes o smartwatch

Hemos hablado de las ventajas de estos dispositivos de muñeca, y todos podríamos pensar que sólo tienen aspectos positivos. Pero lo cierto es que no es así, bastando unos pocos días para darse cuenta de que los smartwatch no son más que un gran capricho. Evidentemente, también depende de los gustos, siendo imposible no obviar los inconvenientes, casi más sonados que sus ventajas. Veámoslos.

  • Su batería no dura lo que tendría que durar. Incluso aunque hablemos del Pebble, que es uno de los smartwatch con mayor duración del mercado: la batería de estos aparatos de muñeca es de risa, quedando casi de tomadura de pelo el hecho de que el Galaxy Gear tenga que estar cada día recargándose. Si tenemos en cuenta que tendrían que ser aparatos de muy bajo consumo, su autonomía es su mayor hándicap.
  • Son demasiado caros. Esto tampoco se puede obviar, la mayor parte de los relojes inteligentes suben en exceso de precio. Si realmente tuvieran una utilidad útil quizá se compensase su precio, pero lo cierto es que esto no es así. Los hay más accesibles, pero, aún así, sigue siendo un accesorio caro.
  • No suelen verse bien a plena luz del día. Quizá un teléfono móvil pueda permitirse el lujo de disponer de una pantalla que peque de poca visibilidad a plena luz del día o bajo la luz del sol, pero un reloj no. Y no es que los relojes inteligentes se vena muy favorecidos en el uso exterior, teniendo serias dificultades hasta para ver la hora si utilizamos uno en verano. Se ha ido corrigiendo con el tiempo, pero, al incluirse pantallas LCD y AMOLED, no es algo que se pueda solucionar.
  • Son más difíciles de manejar de lo que parece. Un reloj no puede tener demasiados controles ni botones, por lo que un smartwatch ha de seguir la línea. Pero claro: si le instalamos aplicaciones y distintas capas al reloj, deberemos de poder movernos entre ellas. Y las interfaces en estos dispositivos aún no están muy pulidas, debiendo de hacer una cantidad alta de gestos para movernos por los menús. A lo que hay que sumar la dificultad de disponer de pantallas muy cortas.
  • Se necesita usar el Bluetooth. Queda claro que el smartwatch es un reloj inteligente, pero, si no está conectado por Bluetooth al teléfono móvil, pasa a ser un reloj cualquiera. ¿Resultado? Se nos acaba consumiendo la batería del reloj y la del teléfono, acabando con ambos bajo mínimos (aunque bien es cierto que el Bluetooth no es de las conexiones que más consume).
  • Se termina usando sólo como reloj. No falla: basta que un aparato para la muñeca tenga multitud de usos para que no se acaben utilizando. Muchas apps, cámaras, juegos… Pero vais a acabar usando el smartwatch como reloj. ¿Vale la pena invertir en un gadget de este estilo para acabar utilizándolo en su mínima expresión? Pues lo cierto es que no.

¿Qué os han parecido estas ventajas e inconvenientes del uso de los smartwatch o relojes inteligentes? ¿Se os ocurren algunas otras? Pues ya sabéis: dejad vuestras opiniones en los comentarios.

4 comentarios

  1. Para mí es fundamental la confiabilidad de un reloj. Mi casio ni cambio de pila requiere (es solar). Ya es bastante molesto tener que cargar el smartphone todas las noches para sumarle ahora el reloj. Creo que la autonomía es fundamental. Seguramente algún día serán muy utilizados, pero creo que no dá la tecnología actual para que hoy tengan utilidad.

  2. Acabo de comprarme un telefono inteligente, Hombre, no cuesta trabajo recargar un reloj todas las noches, que gandulazos somos, que no es como llevar un saco de patatas a la espalda.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo dicho, pero me gusta mucho porque desde él puedes llamar y contestar directamente sin coger el movil

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