Ya hace unos días que está en la Google Play Store uno de los juegos más extraños jamás desarrollados, habiendo arrasado tras su llegada a los móviles con su mezcla absurda de simulación, gamberrismo, libertad de movimientos y, sobre todo, trayendo dentro del software más errores que cualquier examen de Froilán. Sí, ésta va a ser una review de juegos más cómica de lo normal, ya os lo adelantamos. Y es que Goat Simulator lo merece con creces: es tan absurdo jugarlo como comprarlo. Y os pueden llamar locos por ambos… ¿No nos creéis? Acompañadnos por la review: no os va a dejar indiferente.

Goat Simulator, un juego con el que malgastar el tiempo sembrando el terror con una cabra

Ignoramos si los desarrolladores perdieron una apuesta un sábado noche loco o aspiraron demasiados vapores de gasolina, pero el caso es que, pese a lo increíble de la propuesta, es tal que así Goat Simulator: un simulador de cabras. Aunque mezclado con GTA y cambiando las armas por cuernos, los trajes por la opción de convertir al animal en una Spider-Cabra y el robo de vehículos por lengüetazos para arrastrar todo tipo de objetos con los que nos toparemos por el escenario. Esta cabra no es una cabra normal, por lo que no podemos hacer queso. Aunque eso sí: leches da unas cuantas.

Goat Simulator, un juego con el que malgastar el tiempo sembrando el terror con una cabra

Veamos. Tenemos la interfaz típica de un juego de acción en tercera persona y escenarios en 3D de gran calidad gracias al motor Unreal Engine. Todo en un entorno más absurdo que burlarse durante años del tamaño del Galaxy Note para luego comprarse un iPhone 6 Plus. Ahora bien: ¿cuál es el objetivo? Como diría un partido político tras ser preguntado por sus fondos en B… No hay ninguno. Como suena: simplemente, tendremos que salir con la cabra dejando las marcas de nuestros cuernos en todo lo que se ponga a tiro. Coches que explotan como como si tuvieran TNT en lugar de gasolina, gasolinera que salta en pedazos lanzando a nuestra cabra por los aires, personas que se deshacen como un flan (literalmente) cuando les acariciamos el trasero con una embestida… No esperéis mucho más: Goat Simulator es más limitado que moverse por el Ikea un sábado por la tarde, siendo dicha limitación lo que más acaba lastrando la experiencia de juego. Aunque hay mucho más.

Goat Simulator, un juego con el que malgastar el tiempo sembrando el terror con una cabra

¿Imagináis que os hicieran una reforma en casa y os lo dejaran todo tan mal que moverse por ella fuese un accidente tras otro? Pues eso es justamente lo que compramos con Goat Simulator: un compendio tal de errores y bugs que cualquier parecido con las físicas reales son pura coincidencia. Y como ejemplo sólo tenéis que observar el cuello de la cabra: además de que tiene vida propia independiente del cuerpo, se quedará atrapado más de una vez entre los polígonos y las texturas, creando unas muecas tan grotescas que pueden provocar pesadillas. ¿Y sabéis qué? Los gráficos son tan inestables que se les acaba tomando cariño, no sabiendo nunca cómo va a reaccionar la cabra o el resto de los elementos del juego. ¿Puede ser idiota, estar plagado de fallos, carecer por completo de objetivos y resultar atractivo a la vez? Lo cierto es que sí: aunque sólo sea por la curiosidad, Goat Simulator se disfruta sin complicaciones. Aunque con un poco de sentimiento de culpa, como dejarse la paga en un bingo.

Goat Simulator, un juego con el que malgastar el tiempo sembrando el terror con una cabra

Hablando en serio, lo cierto es que nosotros hemos disfrutado con él. Y ha ocurrido con todas las personas a las que les hemos dejado probar Goat Simulator: tras el primer shock, han encontrado divertido el hecho de sembrar el caos con la cabra. Es cierto que los errores tienen su gracia, aunque todos los defectos gráficos acaban redundando en exceso. Además de que el dispositivo se calienta horrores ejecutando el juego, teniendo otro punto negativo: sólo dispone de un escenario, quedando demasiado limitado para todo lo que el motor (y el precio del juego) demandan. Y es precisamente el precio lo peor: 4,49 euros por un juego surrealista es demasiado. Porque al cabo del rato os cansaréis de él.

Goat Simulator está ya en la Google Play Store al precio de 4,49 euros. Es válido para Android 4.0.3 y superiores, necesitando un dispositivo suficientemente potente para jugarlo. Al igual que los desarrolladores, también opinamos que deberíais gastaros el dinero en otra cosa. Invertir en una cabra de verdad que os dé un buen queso, por ejemplo.

Goat Simulator
Price: 4,99 €

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